22 feb 2020

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COMICIOS LOCALES

Los antigubernamentales arrasan en las urnas en Hong Kong

La derrota del oficialismo coloca en una posición delicada al Gobierno local y envía un mensaje de repulsa a Pekín

La participación en las elecciones supera el 70%, lo que marca un récord de afluencia

Adrián Foncillas

Jóvenes antigubernamentales celebran el resultado de las elecciones en Hong Kong, este domingo.

Jóvenes antigubernamentales celebran el resultado de las elecciones en Hong Kong, este domingo. / KIN CHEUNG (AP)

Se sabía que el hartazgo llenaría las urnas de Hong Kong. El hartazgo de unos con el Gobierno y el de otros con el caos, solo quedaba por resolver los porcentajes. Y el odio a la jefa ejecutiva, Carrie Lam, sobrevoló los seis meses de violencia y vandalismo que han hundido a la excolonia en la recesión económica. La derrota de los partidos oficialistas en los comicios municipales coloca en una posición delicada al Gobierno insular, envía un mensaje rotundo de repulsa a Pekín e inflama la moral del bando pandemócrata. Es una victoria moral, sin consecuencias políticas tangibles, pero que se lleva por delante el tradicional equilibrio de fuerzas en una sociedad que siempre había mimado sus vínculos con el interior.

El resultado a las 3 de la madrugada (hora local), con mucha noche aún por delante, apuntaba más a una demolición que a una derrota. Los oficialistas contaban con 13 ridículos asientos frente a los 142 de los antigubernamentales, en humillante contraste con los 298 distritos de los primeros frente a 126 de los segundos en los comicios anteriores. El porcentaje de votos certificaba la brecha social, con un 59 % frente al 41 %.

"Los hongkoneses han entendido estas elecciones como un referéndum y han dicho con claridad que no están contentos con la manera con la que el Gobierno y Pekín han gestionado las protestas durante seis meses", dijo Kevin Lam tras asegurarse el asiento del distrito de South Horizons West. Lam, que sustituía al mediático líder Joshua Wong tras ser bloqueado por la junta electoral, espera que la victoria acentúe las reclamaciones de mayor democracia para la excolonia. El candidato oficialista Michael Tien aludió al tsunami de votos jóvenes para explicar su derrota y aconsejó al Gobierno que atienda su voz. Del escarmiento no se salvaron ni siquiera tótems como Junius Ho, el populista al que muchos veían como el último dique ante la anarquía de los radicales.

Enmienda a la totalidad a Carrie Lam

La victoria antigubernamental  se entiende como una enmienda a la totalidad a Carrie Lam. La suerte de las elecciones municipales estaba echada desde que se plantearon como un plebiscito a su labor. Ese enfoque explica que la participación trepara hasta más del 70% -marcando un récord de afluencia- cuando cuatro años atrás solo el 40% de los hongkoneses se preocupó por unas elecciones donde se ventilan cuestiones de intendencia local. En una sociedad dolorosamente fracturada, unas de las pocas cuestiones que ponen de acuerdo a todos los hongkoneses es que Lam es la jefa ejecutiva más nefasta desde que la excolonia regresó a la madre patria en 1997. Fue irresponsable que tramitara la ley de extradición que catalizó las protestas, absurdo que acordara su suspensión temporal e irrelevante que la enterrara cuando el movimiento ya había acumulado nuevas y quiméricas pretensiones y abrazado la violencia y el vandalismo. Nadie discute que detrás del incendio de Hong Kong, una de las ciudades más pacíficas de Asia, está la pirómana Lam.

La victoria proporciona 117 votos a los pandemócratas en el comité de 1.200 miembros que elige al jefe ejecutivo, aún insuficientes contra el rodillo gubernamental, pero anticipa otro seísmo en el equilibrio de fuerzas tradicional en las elecciones legislativas del próximo año.