11 jul 2020

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Crisis política

Más de 200 chilenos padecen heridas en los ojos por disparos de la policía

El balance de la represión institucional no tiene parangón en 30 años de democracia durante el mes de protestas

Se reportan decenas de denuncias de agresiones sexuales por parte de los uniformados

Abel Gilbert

Protestas sociales en las calles de Chile.

Protestas sociales en las calles de Chile. / AFP

"No creo que usted pueda siquiera imaginar el sufrimiento causado".  El ingeniero civil Ricardo Aravena González le escribió una carta abierta al presidente Sebastián Piñera después de que su hija perdiera un ojo como consecuencia de los disparos indiscriminados de la policía militarizada (Carabineros) durante las manifestaciones pacíficas en favor de un Chile más igualitario.

El caso de Natalia, una enfermera de 24 años que, según su padre "fue atacada de forma artera", se suma a los de otros 221 similares denunciados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos. Según el organismo, casi un 10% de los heridos por distintos tipos de proyectiles  (964 de perdigones, 67 de balines, 41 de bala y 410 por armas no identificadas) tendrán de por vida su marca en el rostro por "traumas oculares", un modo elusivo de hablar de pérdida de la vista de un ojo o un daño severo.

"Todo fue muy rápido, pero aún recuerdo la cara del agente", dijo una víctima mientras esperaba ser atendida en un hospital capitalino. El Colegio Médico (Colmed) eleva la cifra de casos da 230. "Estamos frente a una verdadera emergencia sanitaria", dijo Patricio Meza, vicepresidente del Colmed. El promedio de edad de los heridos es de 30 años y un 85% de ellos son varones. Para Ennio Vivaldi, rector de la estatal Universidad de Chile a la que pertenecen muchos de los lesionados, el número de heridos oculares es tal "que a uno le hace pensar que es intencional". Y añadió: "Los que reciben los balines no son los que provocan los incendios o los que saquean".

Investigación abierta

El estallido social comenzó hace un mes y los chilenos volvieron por miles a las calles para acusar también a los Carabineros de reproducir los métodos represivos de la última dictadura militar (1973-90). La Comisión Interamericana de Derechos Humanos,  Human Right Watch y la propia ONU investigan la actuación de las fuerzas de seguridad en el marco de unas protestas que provocaron 23 muertes.

"Hubo uso excesivo de la fuerza, se cometieron abusos o delitos y no se respetaron los derechos de todos", reconoció Piñera. Los diputados Raúl Soto y Jorge Brito de Revolución Democrática le pidieron al jefe de Esado que vaya más allá de la conmiseración y desplace de su cargo al general Mario Rozas, el director de Carabineros. "Tras 32 días de crisis social, de movilizaciones en las calles, no nos conformamos con las palabras expresadas por parte del presidente", señaló Soto. Son, a su criterio, apenas "un pequeño avance semántico" porque se admitieron "los atropellos". Sin embargo, "es insuficiente el llamamiento a la solidaridad y las oraciones en nombre de las víctimas".

La figura de Rozas no solo es altamente cuestionada por los más de 200 casos de "trauma ocular", los demás heridos y más de 15.000 detenidos. Días atrás se filtró un audio en el que el general le promete impunidad a los uniformados que participan de la represión callejera. "A nadie voy a dar de baja por procedimiento policial", les avisó.

La Fiscalía Nacional ha abierto 1.089 investigaciones penales, un 70 % de ellas contra miembros de las fuerzas del orden.  La Red de Abogadas Defensoras de Mujeres informó de que existen además 60 casos de violencia sexual con desnudamientos forzosos, revisión de genitales, golpes, burlas, humillaciones y amenazas de violación en contra de las víctimas o sus familias.

"Estas vulneraciones no solo van en contra de los tratados internacionales sino también contra de los Carabineros porque el organismo actualizó sus protocolos este año", señaló una portavoz de la Red de Abogadas Defensoras de Mujeres. Los policías, se subraya en uno de sus acápites sobre las obligaciones generales del uniformado, deben "resguardar la integridad física y psíquica de los detenidos".

Pedido de explicaciones

En su carta abierta, el ingeniero Aravena González le pide a Piñera que Rozas dé explicaciones a la sociedad. "Que respondan cómo van a reparar el grave daño que han causado a una ciudadana que, a sus escasos 24 años, ya paga sus impuestos para que dichos agentes la protejan y no para que la ataquen, causándole una semi invalidez permanente, la que ni con todo el dinero del mundo podrá ser revertida".

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, anunció un Programa Integral de Reparación Ocular para atender de manera gratuita a "las víctimas de la violencia política". Se les ofrecerá prótesis y atención psicológica.