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Las sardinas, el movimiento que planta cara a Salvini

Miles de jovenes convocados por Facebook organizan protestas contra el líder de la Liga

El dirigente los llama "imbéciles de los centros sociales de izquierda"

ROSSEND DOMÈNECH

El ’Movimiento de las sardinas’ llena la plaza de Módena, el pasado lunes.

El ’Movimiento de las sardinas’ llena la plaza de Módena, el pasado lunes.

Fueron 17.000 en Bolonia el pasado jueves y  7.000 en Módena el lunes. En las próximas días y semanas saldrán a la calle también en Rimini, Parma, Florencia y después en Benevento y Sorrento, en el sur de la península. Estarán en las ciudades en las que Matteo Salvini, líder de la Liga, esté en un mitin electoral de cara a las próximas elecciones autonómicas que celebrará Italia, el 26 de enero. 

Se llaman "sardinas", en referencia a lo apretujados y estrechos que están en las plazas. El inédito movimiento, que no está organizado, ha nacido espontáneamente en Bolonia –capital de Emilia Romagna-- de la mano de cuatro jóvenes treintañeros a través de Facebook. "El objetivo es ser muchos. Apretados como sardinas y todos con la sonrisa", afirman.

El precedente de Umbría

El 26 de enero en Bolonia -la roja desde que existe la República (1946)-  votará en las  elecciones autonómicas anticipadas que celebrará la Emilia Romagna y Salvini ha manifestado la voluntad de "expulsar" al gobierno regional. Hace tres semanas atrás lo consiguió en Umbría, después de 49 años de gobiernos de izquierdas.

Cuando las sardinas se plantan en una plaza, además de pancartas, llevan una sardina de papel o cartón en las manos. "Soy una sardina napolitana", enarbolaba una señora madura. "Soy una sardina sarda", decía otro probablemente llegado de Cerdeña. "La gente sentía la necesidad de volver a la calle sin teatrinos (políticos), no lo hacían desde hace años, era necesario dar una señal", explica Mattia Sartori, uno de los cuatro promotores de "las sardinas".

"Ha sonado un despertador colectivo, Salvini parece la única voz en campo, pero desde el jueves ya no es así", esplica Sartori. "Bologna non se liga", gritaban  jugando con el nombre del partido de Salvini. "Módena no se liga", hicieron eco a los pocos días los jóvenes de Módena.

Cantando 'Bella Ciao'

El canto de 'Bella Ciao' que suena en estos originales 'flashmob' produce la misma o mayor emoción que cuando resuena en 'La casa de papel'. En cada ciudad, se unen a ellos familias enteras con los hijos y ancianos probablemente excomunistas, que permanecían en sus casas e incrédulos frente a la inactividad y desorientación de su referente, el Partido Demócrata (PD. "Salvini nos ha unido", dicen ahora.

La salida a la calle de este movimiento sin banderas ni partidos ha provocado reacciones de sorpresa, admiración y vergüenza de parte de los políticos, tanto de la derecha como de la izquierda. Salvini les ha invitado a rezar y ha asegurado que son "imbéciles, de los centros sociales de izquierda y los nuevos escuadrones".

Samar Zaoui, italiana, es una de las organizadoras de las sentadas multitudinarias y en días pasados publicó en Facebook  la foto  un Salvini cabeza abajo y la frase "necesitaríamos a un justiciero social, de aquellos que aparecen en la historia, que después de haber matado son marcados como anaquistas".  Los cuatro promotores de las sardinas la han discretamente apartado para no dar bazas a la Liga.

"Rezad, que Dios os escucha", ha rebatido Salvini, envalentonado desde que, en días pasados, el potente expresidente de los obipos italianos CEI), Camillo Ruini, le echara un cable. "No comparto la imagen totalmente negativa de Salvini, pienso que cuenta con notables perspectivas ante sí, aunque necesita madurar algunos aspectos, por lo que el diálogo con él me parece un deber", dijo el señor cardenal.

Apoyo eclesial

Tres días después, su eminencia y Salvini se reunieron en privado y sin fotos. La historia enseña que la mayoría de las jerarquías católicas italianas han apoyado siempre a los partidos más votados, o haciendo incluso propaganda electoral indirecta, como cuando en los años 50 los curas decían en los sermones que "hay que votar a un partido demócrata y cristiano", lo que, repetido en rápida sucesión sonaba como  "democratacristiano". La matuvieron durante 40 años.

"Se buscan sardinas", selee en las páginas de Facebook de los jóvenes de Benevento, en Campania (Nápoles), en previsión de la próxima visita de Salvini. Desde Emilia-Romagna escribieron la convocatoria, via redes sociales, diciendo que"nos encontraremos con viento o lluvia, para recordar a todos que Emilia no es la que relata Salvini, no es una tierra de odio y racismo, sino de paz, honradez, de las tradiciones y valores de la Resistencia (contra el nazifascismo)". Llovía torrencialmente.