24 oct 2020

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Crisis política en Bolivia

Morales anuncia la repetición de las elecciones en Bolivia tras la denuncia de la OEA

Los expertos regionales se niegan a validar el triunfo de Evo Morales

La oposición ya no exige otras elecciones sino la dimisión del presidente

Abel Gilbert

Protestas contra Evo Morales en Bolivia este domingo.

Protestas contra Evo Morales en Bolivia este domingo. / REUTERS / CARLOS GARCÍA RAWLINS

El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha anunciado la repetición de las elecciones en Bolivia poco después de que la Organización de Estados Americanos (OEA), encargada de efectuar una auditoría del resultado de los comicios que le dieron la victoria, constató una manipulación informática en el recuento de los votos. Morales había asegurado que acataría el veredicto de esa comisión.  

"En virtud de la gravedad de las denuncias y análisis respecto al proceso electoral que me ha trasladado el equipo de auditores nos cabe manifestar que la primera ronda de las elecciones celebrada el 20 de octubre pasado debe ser anulada y el proceso electoral debe comenzar nuevamente", ha manifestado con rostro adusto y rodeado de dirigentes sociales. 

El mandatario ha acelerado su convocatoria a nuevos comicios para desactivar el conflicto político que ha partido en dos a la sociedad desde el momento en que la oposición denunció un fraude en las urnas. "Después de esta decisión que tomamos, quiero pedir bajar toda la tensión. Tenemos la obligación de pacificar a Bolivia. Hago una convocatoria: respeto entre familia, respeto a la propiedad privada, respeto a las autoridades, respeto a todos los sectores sociales. Todo lo que tenemos en Bolivia es el patrimonio boliviano y entre bolivianos no podemos estar enfrentados para hacer daño", ha subrayado. El pueblo boliviano, ha agregado, debe "elegir democráticamente a sus nuevas autoridades". A su vez, se ha referido a la necesidad de incorporar "nuevos actores políticos". La frase ha provocado desconcierto, ante la posibilidad de que no vuelva a presentar su candidatura. La fecha de la contienda todavía se desconoce. Por lo pronto Morales ha aceptado de inmediato la recomendación de la OEA de "renovar la totalidad de los vocales del Tribunal Supremo Electoral"

Carlos Mesa, quien fuera el 20 de octubre su principal contendiente, consideró que Morales ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, no deberían ser ser candidatos en el próximo proceso electoral.  "Si le queda un ápice de patriotismo, debería dar un paso al costado", señaló. Mesa aseguró que a pesar de los anuncios del domingo la sociedad civil debe "mantener la movilización" pero "siempre en los marcos de la paz  y de la no violencia". Hasta la histórica Central Obrera Boliviana (COB), aliada del Gobierno, formuló un reclamo similar al de Mesa.  "Compañero presidente le llamamos a la reflexión de que pueda asumir esta responsabilidad. Si hay la necesidad de renunciar, por pacificar al pueblo, lo hacemos, lo decimos desde la Central Obrera", dijo su secretario Ejecutivo, Juan Carlos Huarachi.

Veredicto contundente

En medio del clima persiste de de convulsión social en el país, el secretario Ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, sugirió este sábado al presidente Evo Morales que reflexione sobre la necesidad de su renuncia para contribuir con ello a pacificar el país.

Las conclusiones de los expertos se conocieron cuatro día antes de lo previsto en lo que parece ser un intento de encauzar un conflicto que ya ha arrastrado a las instituciones policiales, que en varias regiones se han puesto del lado de la oposición. El documento de la OEA consigna que se identificaron irregularidades "muy graves" que arrojan dudas sobre los cómputos finales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que dieron la victoria al candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) con el 47,08% de los votos.

De acuerdo con el informe "en los cuatro elementos revisados (tecnología, cadena de custodia, integridad de las actas y proyecciones estadísticas) se encontraron irregularidades, que varían desde muy graves hasta indicativas". La OEA ha sido elocuente en su definición: "teniendo en cuenta las proyecciones estadísticas, resulta posible que el candidato Morales haya quedado en primer lugar y el candidato Mesa en segundo. Sin embargo, resulta improbable estadísticamente que Morales haya obtenido el 10% de diferencia para evitar una segunda vuelta", afirma la OEA.

Las manipulaciones al sistema informático son de tal magnitud que, subraya el informe, deben ser "profundamente investigadas" por parte del Estado boliviano para deslindar las responsabilidades de un caso de esta gravedad.  

La respuesta opositora

En el nuevo escenario, Mesa ha quedado desdibujado porque el empresario ultraconservador de la región de Santa Cruz Luis Camacho pasó a liderar las protestas, dejando de lado la cuestión de la legitimidad electorial y exigiendo la dimisión del presidente. Camacho expresa los anhelos de los sectores dominantes de la región más próspera del país pero con un agregado mesiánico: para el empresario Dios y la Biblia deben volver al Palacio Quemado, la sede del Gobierno nacional. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, fue categórico al respecto. "Se entiende que los mandatos constitucionales no deben ser interrumpidos". Almagro pidió resolver los diferendos por las vías pacíficas y respetando "las leyes del país".

Con parte de la policía amontinada, el Ejército boliviano anunció que no reprimirá las protestas y ha ha reclamado una solución en el ámbito político. "Las Fuerzas Armadas, enmarcadas en la democracia y las leyes, garantizaremos la unión entre compatriotas, por lo que ratificamos que nunca nos enfrentaremos con el pueblo, a quien nos debemos y siempre velaremos por la paz, convivencia entre hermanos y el desarrollo de nuestra patria", sostuvo el comandante de esa institución, Willams Kaliman. Los "problemas generados en el ámbito político", subrayó,  "deben ser solucionados en el marco de los más altos intereses de la patria, antes de llegar a momentos irreversibles".