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Investigación policial

Arrestan a dos empleados de Disney por pornografía infantil

La Oficina del Alguacil señaló que algunos de los hombres habían contactado a niños o les habían solicitado fotos sexuales explícitas

El Periódico

La Oficina del Alguacil señaló que algunos de los hombres habían contactado a niños o les habían solicitado fotos sexuales explícitas.

La Oficina del Alguacil señaló que algunos de los hombres habían contactado a niños o les habían solicitado fotos sexuales explícitas. / AP

Dos empleados del complejo de parques de Walt Disney World, en Orlando, Florida (EE.UU.), fueron detenidos como parte de una operación encubierta en la que arrestaron a un total de 17 hombres por delitos de explotación sexual infantil.

Estas personas, que poseían y compartían pornografía infantil, "se aprovechan de los más inocentes y vulnerables entre nosotros: nuestros hijos", manifestó este viernes Grady Judd, alguacil del condado de Polk, en el centro de Florida.

Los ahora extrabajadores del complejo de parque temáticos son Brett Kinney y Donald Durr, quienes enfrentan 24 y 8 cargos por posesión de pornografía infantil, respectivamente, detalló Judd.

Kinney, de 40 años, trabajó en el departamento de entretenimiento de Walt Disney World durante los últimos 15 años y recientemente tuvo una posición de mando.

Según el informe, Kinney, quien ya había sido arrestado dos veces y había logrado quedar en libertad, dijo a los detectives que tenía una adicción a la pornografía infantil y que la había estado tratando durante más de veinte años.

Durr, de 52, quien trabajó 20 años en el departamento de mantenimiento de Walt Disney World Resorts, se describió a sí mismo como "un pervertido, pero no un monstruo".

"Internet ha hecho que sea mucho más fácil para los depredadores sexuales aprovecharse de los niños porque ahora pueden acceder a sitios de juegos virtuales, redes sociales y pretender ser personas que no lo son", se lamentó el alguacil Judd.

La Oficina del Alguacil señaló que algunos de los hombres habían contactado a niños o les habían solicitado fotos sexuales explícitas.

Judd manifestó que los investigadores que trabajan estos casos pasan por un asesoramiento obligatorio después de ver "cosas que nadie debería tener que ver, y ningún niño debería tener que experimentar".