Ir a contenido

GIRO JUDICIAL

Lula da Silva sale de prisión

El expresidente de Brasil ha salido de la cárcel después de 580 días como parte de una condena que ha considerado injusta

El Gobierno de ultraderecha reaccionó con desagrado ante la decisión del Tribunal Supremo que benefició al líder de la izquierda brasileña

Abel Gilbert

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla con sus simpatizantes después de ser liberado de la cárcel.

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla con sus simpatizantes después de ser liberado de la cárcel. / LEO CORREA (AP)

"Ustedes fueron el alimento de la democracia que necesitaba para resistir la maldad y la brutalidad que un lado podrido del estado brasileño me ha hecho a mí y a la sociedad". Luiz Inacio Lula da Silva ha abandonado la prisión de Curitiba después de 580 días de una condena que siempre ha considerado injusta y montada para allanerle el camino al Gobierno a la ultraderecha. El juez federal Danilo Pereira Junior dictaminó su salida inmediata en cumplimiento del dictamen del Tribunal Supremo del pasado jueves, según el cual ningún condenado puede estar preso antes de que se resuelvan todos los recursos a los que tiene derecho. De esta manera, el Supremo volvió sobre sus pasos cuando avalaba que la segunda instancia ya era causal de estar detrás de las rejas, como ocurrió con el expresidente. "El lado corrupto de la justicia, el lado corrupto de la acusación, el lado corrupto de la Policía Federal trabajaron para tratar de, criminalizar al PT, criminalizar a Lula", dijo al abandonar la unidad penitenciaria. "Me voy de aquí sin odio. A los 74 años mi corazón solo tiene espacio para el amor porque es el amor el que ganará en este país ", añadió entre aclamaciones.

Lula fue condenado a una pena de ocho años y diez meses por haber recibido a cambio de favores políticos un apartamento que nunca ocupó ni del que poseía escritura. El fundador del Partido de los Trabajadores (PT)  fue llevado a la prisión después de que el Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre confirmara la sentencia de Sergio Moro, el exjuez de primera instancia y actual ministro de Seguridad de Bolsonaro, cuya inocultable parcialidad en la causa salió a luz a raíz de las filtraciones de los diálogos del entonces magistrado con el fiscal Deltan Dallagnol. 

Malestar en el Gobierno

La liberación del exmandatario ha provocado júbilo en el PT. Varios de sus dirigentes lo esperaron en la puerta de la unidad penitenciaria. El presidente Jair Bolsonaro no pudo ocultar su desagrado con la noticia y la comentó de manera lateral, con un encendido elogio a Moro. "Parte de lo que sucede en política en Brasil se lo debemos a él. Si lo compara con una cadena, quizás el eslabón más fuerte. De no haber cumplido bien su misión, yo no estaría aquí", dijo en referencia a su presidencia. Y de manera involuntaria le dio la razón a quienes creen que el juicio contra Lula buscó sacarlo de la carrera electoral en la que era favorito en las encuestas.

El cuestionado Moro defendió por su parte el arresto de las personas condenadas en segunda instancia. "Y lo continuaré defendiendo". Fue la principal instancia judicial la que cambió de opinión y ese giro es el que el vicepresidente brasileño, el general retirado Hamilton Mourão, ha observado con inquietud. Por eso expresó su disgusto con el pronunciamiento del Supremo. "El estado de derecho es uno de los pilares de nuestra civilización, asegurando que la ley se aplique por igual a todos. Pero hoy, 8 de noviembre del 2019, debemos preguntarnos: ¿dónde está el Estado de derecho en Brasil? ¿Al gusto de la política?".

Sin derechos políticos

Aunque abandone  su celda, en las actuales condiciones de la causa 'Lava Jato' Lula no recuperaría sus derechos políticos. No podrá, por lo tanto, presentarse a ningún cargo electivo. Su horizonte es el año 2022 que, según el PT, debería dar por concluida la experiencia de la ultraderecha en el poder. Su principal esfuerzo en libertad será buscar la anulación del juicio en su contra o pelear por un nuevo proceso sin los vicios de nulidad que, según ha denunciado el propio Lula, lo llevaron a la cárcel.

Antes de salir de la prisión, Lula escribió a mano una carta a Glenn Greenwald, el periodista de 'The Intercept Brazil' que reveló las conversaciones entre Moro y el fiscal, y que tuvo que defenderse a los golpes del ataque de un periodista de Jovem Pan radio y TV Record, la cadena de los evangelistas conservadores aliados a Bolsonaro. "Haces un servicio extraordinario a la democracia brasileña, diciendo las verdades que la parte podrida de la prensa no habla. Felicitaciones por tu existencia. Ten mi solidaridad".

Temas: Brasil