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La situación del ex presidente brasileño

El Supremo de Brasil abre la puerta para que Lula recupere la libertad

La defensa del fundador del Partido de los Trabajadores (PT) ya pidió ante los tribunales su liberación

Tras un arduo debate, la máxima instancia judicial reconoció que ningún condenado puede estar preso antes de que se resuelvan todos los recursos a los que tiene derecho

Abel Gilbert

Seguidores de Lula da Silva piden la liberación del expresidente de Brasil.

Seguidores de Lula da Silva piden la liberación del expresidente de Brasil. / AP

El expresidente brasileño Lula Da Silva se encuentra en condiciones de abandonar la cárcel de Curitiba donde se encuentra desde abril del 2018. La prisión a la que fue enviado en el marco de una polémica causa por corrupción, lo sacó de una campaña electoral en la que era el gran favorito y que finalmente llevó a Jair Bolsonaro al Gobierno. Después de idas y venidas, y en medio de un escenario político cambiante, el Tribunal Supremo (STF) se pronunció contra el encarcelamiento por seis votos frente a cinco. El propio presidente de la principal instancia judicial, José Antonio Dias Toffoli, desempató tras un largo y tenso debate. 

El exmandatario fue llevado a la prisión de Curitiba después de que el Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre confirmara la sentencia de Sergio Moro, el exjuez de la primera instancia de Curitiba y actual ministro de Seguridad de Bolsonaro, cuya parcialidad en la causa salió a luz a raíz de las filtraciones de sus conversaciones en Telegram con el fiscal Deltan Dallagnol. El fallo en cuestión sostiene que ningún condenado puede estar preso antes de que se resuelvan todos los recursos a los que tiene derecho. De esta manera, el Supremo rectificó su decisión, establecida en el 2016, de avalar la ejecución de la pena de prisión cuando se confirme la sentencia en la segunda instancia. Así ocurrió con el exmandatario. Tras reunirse con Lula, sus abogados ya han formalizado este viernes ante los tribunales la petición para la excarcelación inmediata del líder de la izquierda brasileña.  

"La decisión del STF es muy importante para fortalecer la democracia y la Constitución, en el momento en que son amenazadas por el Gobierno de extrema derecha en Brasil", señaló la presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann. El tribunal, añadió, "reconoce", después de un año y 7 meses, que el expresidente "fue preso durante todo ese periodo de forma ilegal, por una decisión política".

Inhabilitado

Aunque abandonara inmediatamente su celda, en las actuales condiciones de la causa 'Lava Jato' Lula no recuperaría sus derechos políticos. No podrá, por lo tanto, presentarse a ningún cargo electo. Su horizonte es el año 2022 que, según el PT, debería dar por concluida la experiencia de la ultraderecha en el poder. Por eso el expresidente buscará desmontar las acusaciones sin pruebas en su contra. Lula ha aceptado la posibilidad de someterse a un nuevo proceso sin los vicios de nulidad que, ha denunciado, lo llevaron a la cárcel.

La posibilidad de que recupere su libertad provocó un cimbronazo nacional cuyos efectos se han sentido en Argentina. Bolsonaro ya ha tenido  una serie de roces con Alberto Fernández antes de que el peronista tome posesión de la presidencia el 10 de diciembre. La relación es tensa porque el capitán retirado apostaba por la reelección de Mauricio Macri. Fernández ha festejado la noticia que incomoda a los Bolsonaro: "El Supremo Tribunal Federal de Brasil ha decidido que las condenas a prisión solo son ejecutables una vez que hayan quedado firmes. Es lo mismo que venimos reclamando en Argentina desde hace años. ¡Valió la pena la demanda de tantos! ¡#LulaLivreAmanhã!".