Ir a contenido

DECLARACIONES A 'THE ECONOMIST'

Macron: "La OTAN se encuentra en estado de muerte cerebral"

Merkel critica el "juicio intempestivo" del presidente francés y dice no compartir su visión "radical" de la Alianza

París y Berlín exhiben sus diferencias a un mes de la cumbre de la OTAN en Londres

Eva Cantón

El presidente francés, Emmanuel Macron, durante la rueda de prensa conjunta con su homólogo chino, Xi Jinping, esta semana, en Pekín.

El presidente francés, Emmanuel Macron, durante la rueda de prensa conjunta con su homólogo chino, Xi Jinping, esta semana, en Pekín. / JASON LEE (AP)

Está claro que el 70º aniversario de la creación de la Alianza Atlántica no está siendo una fiesta. Dividida por la retirada norteamericana de Siria y la ofensiva turca contra los kurdos, la organización está sumida en una grave crisis y la cumbre que se celebrará a principios del próximo mes de diciembre en Londres puede ser explosiva.

En este contexto, el diagnóstico que ha hecho el presidente francés, Emmanuel Macron, en una entrevista concedida al semanario británico 'The Economist' añade un poco más de leña al fuego. "Lo que estamos viviendo es la muerte cerebral de la OTAN", ha declarado. La cancillera alemana, Angela Merkel, ha dicho que no comparte la "visión radical" del francés.

Macron achaca la situación de la Alianza a la falta de coordinación entre socios, avivada por la actitud de Estados Unidos desde la llegada de Donald Trump y las decisiones unilaterales de Turquía. Férreo partidario de reforzar la Europa de la Defensa, Macron cree que la OTAN debería aclarar cuál es su finalidad estratégica.

Descoordinación

"No hay ninguna coordinación de las decisiones estratégicas de Estados Unidos con los socios de la OTAN y asistimos a una agresión llevada a cabo por otro socio de la OTAN, Turquía, en una zona donde están en juego nuestros intereses, sin coordinación. La OTAN tiene un enorme problema", ha lamentado.

A su juicio, Trump ve la OTAN como un proyecto comercial. "Para él, es un proyecto en el que Estados Unidos proporciona una especie de paraguas geopolítico y en contrapartida exige una exclusividad comercial, es un motivo para comprarle a los americanos. Francia no ha firmado para eso", ha dicho.

Macron se pregunta incluso sobre el futuro del Artículo 5 del Tratado Atlántico, que contempla la respuesta militar solidaria de la organización cuando uno de sus miembros es atacado.

La diatriba del presidente francés no ha sentado bien en Berlín. Angela Merkel, que este jueves recibía en la capital alemana al secretario general de la OTAN,  Jens Stoltenberg cree que la crítica era innecesaria. "No creo que tal juicio intempestivo sea necesario, incluso si tenemos problemas, incluso si tenemos que recuperarnos", ha declarado Merkel, que se ha desmarcado de la opinión de Macron sobre la falta de cooperación en el seno de la OTAN.

Stoltenberg, por su parte, ha dicho que "la OTAN sigue siendo fuerte" y que Estados Unidos y Europa trabajan juntos. "Más juntos que hace décadas", ha subrayado.

Al borde del precipicio

La OTAN no es la única organización a la que Macron ve con problemas serios de salud. El titular que acompaña la fotografía de portada del semanario es 'Al borde del precipicio', que es como el francés ve a la Unión Europea. El presidente que llegó en mayo del 2017 al Elíseo con un ambicioso programa europeísta que hasta ahora es papel mojado, ve varios riesgos.

El primero que la UE se olvide de que es una comunidad y ponga el acento en el mercado, minando su proyecto político. "Hace 70 años logramos un pequeño milagro geopolítico, histórico y de civilización: una ecuación política sin hegemonía que trajo la paz. Pero hoy hay una serie de fenómenos que nos colocan al borde del precipicio", sentencia.

Otro foco inquietante viene de Estados Unidos, que quiere seguir siendo un gran aliado de Europa pero mira más a China que al viejo continente. Ese giro lo inició Barack Obama y Donald Trump lo ha acentuado con su nulo entusiasmo por el proyecto europeo. El tercer riesgo es China, una superpotencia que "margina claramente a Europa".

A todo ello se suma la vuelta de dos potencias autoritarias vecinas, Turquía y Rusia. Así que, en su opinión, si los europeos no son conscientes de esta situación Europa puede desaparecer. "No creo estar dramatizando, intento ser lúcido", ha dicho a pesar de su alarmante diagnóstico.