Crisis social

El Gobierno de Bolivia critica a la OEA por pedir una segunda vuelta electoral

El canciller boliviano rechazó que haya un "fraude" en el conteo de los votos y fue irónico al señalar la "ecuanimidad" de los observadores enviados por este organismo

Protestas en Bolivia por las elecciones presidenciales.

Protestas en Bolivia por las elecciones presidenciales. / AFP

2
Se lee en minutos
El Periódico

El canciller de Bolivia, Diego Pary, cuestionó la "ecuanimidad" de la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y aseguró que no puede haber "fraude o manipulación", después de que el organismo instase a una segunda ronda para despejar las sospechas.

"El sistema oficial de cómputo de datos no ha tenido ninguna paralización, ninguna suspensión que se alega (...) En Bolivia no puede haber fraude o manipulación", remarcó Pary en su intervención ante una reunión del Consejo Permanente de la OEA.

El poder del voto rural

Pary defendió que el cambio en la tendencia, cuando se llevaban más del 80% del escrutinio, que apuntó a la victoria en primera vuelta del actual presidente, Evo Morales, por más de diez puntos de diferencia responde a que el "voto rural" es el último en llegar por "cuestiones geográficas", y éste siempre ha favorecido al oficialista "Movimiento al Socialismo".

Asimismo, criticó que "el informe emitido por la misión (de la OEA) no recoge la información con la ecuanimidad que corresponde". Pary cargó, también, contra el candidato opositor Carlos Mesa y remarcó que "los verdaderos demócratas no pueden convocar al vandalismo y la subversión" tras la quema de instalaciones electorales, e insistió en que no se habían presentado "pruebas fehacientes" de ese presunto fraude.

Junto a Pary compareció Héctor Arce, el ministro boliviano de Justicia, quien afirmó que "se está faltando a la verdad" al poner en duda el proceso electoral de su país. "Las reglas del juego se han cumplido", dijo Arce ante la OEA.

Posturas encontradas

El desenlace de las elecciones en Bolivia sigue aún en vilo sin que sus principales protagonistas, el presidente Morales y el opositor Mesa, parezcan ceder lo más mínimo en sus posturas en los comicios más disputados desde que el mandatario boliviano llegó al poder hace más de trece años.

Evo Morales sigue proclamando una victoria que por unas décimas le da un escrutinio aún sin concluir desde la votación del pasado domingo, porque aunque supera ya el 99 por ciento, el órgano electoral no confirma cuándo podría cerrarse definitivamente.

Noticias relacionadas

Al 99,16 por ciento del escrutinio, el candidato a la reelección por el Movimiento al Socialismo tiene el 46,96 por ciento de los sufragios, frente al 36,59 de Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana. Evo Morales supera en 10,37 puntos a Carlos Mesa en los porcentajes de votos, con lo que se impondría en esta primera ronda a su rival.

El sistema electoral boliviano da la victoria al candidato con al menos el 50 por ciento más uno de los votos o el 40 con diez puntos de ventaja sobre el segundo, pero si no alcanza estos porcentajes, los dos más votados deben ir a una segunda vuelta.