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Hariri anuncia reformas económicas tras cinco días de protestas multitudinarias en Líbano

El primer ministro anuncia un presupuesto para el 2020 sin impuestos adicionales para la población y el recorte en un 50% los sueldos de los gobernantes

Centenares de miles de personas, insatisfechas con las medidas, mantienen las manifestaciones en las calles de diversas ciudades para pedir "la caída del régimen"

Ana Alba

Manifestación ayer en Beirut.

Manifestación ayer en Beirut. / AFP / ANWAR AMRO

El primer ministro libanés, Saad Hariri, ha anunciado este lunes la adopción de una serie de reformas económicas, hasta ahora bloqueadas por las divisiones dentro de la coalición del Gobierno, tras cinco días consecutivos de protestas multitudinarias contra el Ejecutivo y la corrupción de los políticos, pero no ha logrado calmar la ira de los ciudadanos.

Las medidas se han comunicado al final de una reunión extraordinaria del Gobierno, mientras centenares de miles de manifestantes seguían pidiendo en diversas ciudades "la caída del régimen".

"Les di tiempo a los socios en el Gobierno para implementar un mínimo de medidas esenciales y necesarias", ha afirmado Hariri en una conferencia de prensa, poco antes de que expirara un ultimátum de 72 horas que dio el viernes pasado a sus socios de Gobierno para que aprobaran las reformas. 

Hariri ha anunciado un "presupuesto para 2020 sin impuestos adicionales para la población" y un déficit del 0.6% del PIB, después de que el jueves pasado empezaran las protestas por la aprobación de una tasa sobre las llamadas de voz por aplicaciones de mensajería en internet como WhatsApp.

Nuevas leyes

El primer ministro ha dicho que se aplicará un recorte del 50% en su salario y los del presidente, expresidentes, ministros y parlamentarios, y se impondrán nuevos impuestos a los bancos. Además, ha eliminado el Ministerio de Información y otros organismos.

Hariri ha asegurado que se elaborarán nuevas leyes antes de final de año para "recuperar los fondos saqueados del Líbano" y establecer una autoridad que luche contra la corrupción.
El Gobierno quiere reducir la escasez de electricidad aumentando el presupuesto dedicado a este sector y controlar los fondos destinados al agua y a la construcción para evitar despilfarro.

Los manifestantes han arremetido contra el sectarismo de los partidos políticos y sus grupos armados afines, que han controlado el país desde la guerra civil (1975-1990).
Sin embargo, Hariri no se ha referido a las demandas políticas ni va a dimitir ni a remodelar su gabinete, aunque sí ha indicado que está a favor de unas elecciones legislativas anticipadas. Las últimas fueron en mayo del 2018.

Temas: Beirut Líbano