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Presidenciales en el país andino

Evo Morales confía en el voto rural para evitar una temida segunda vuelta en Bolivia

Escrutado el 89% de los votos,el presidente alcanzó el 45,28% de los sufragios frente al 38,1% de Carlos Mesa

Abel Gilbert

El recuento de los votos en las elecciones de Bolivia.

El recuento de los votos en las elecciones de Bolivia. / EFE

"Hemos ganado cuatro elecciones consecutivas (desde 2005). Esto es histórico, inédito. Hemos enfrentado muchas mentiras pero el triunfo se ha impuesto para continuar con el proceso de cambio", dijo el presidente boliviano Evo Morales. Pero los datos preliminares ponían en tela de juicio su euforia. Escrutados provisionalmente casi el 84% de los votos, el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) obtenía el 45,71% de los votos contra el 38,16% de Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana, centro derecha). Esos números enviarían a ambos un segundo turno el 15 de diciembre. Si se confirman en los próximos días, Morales deberá enfrentar a una oposición unida que puede complicar seriamente su aspiración a la reelección.

El exlíder cocalero confiaba en que el voto rural, que suele llegar más tarde a La Paz, evite ese temido escenario al aumentar la distancia de siete puntos que le lleva a su oponente. Para imponerse en un primer turno, un candidato debe lograr el 50% más un voto o 40% y diez puntos de diferencia del inmediato rival. "Vamos a esperar hasta el último escrutinio nacional", dijo. El Tribunal Supremo Elector suspendió por lo pronto la publicación del recuento de datos faltantes y Mesa denunció una tentativa de "manipulación" para "bloquear" la segunda vuelta. "Es algo inaceptable para la democracia".

El historiador Mesa tiene una añeja rivalidad con Evo. Tuvo que dimitir en junio de 2005 de su presidencia interina en medio de intensas movilizaciones lideradas por el que sería el primer presidente indígena de Bolivia meses más tarde. Los comicios de este domingo parecen suponer la posibilidad de una revancha política.

Si se confirma la tendencia de las urnas, ambos se disputarán el 16% de los sufragios que se dispersaron entre los otros competidores. Uno de ellos, el pastor evangélico de origen coreano Chi Hyun Chung, ha sido la gran sorpresa al alcanzar el 8,77% de las adhesiones con un castellano rústico y una prédica que convierte al brasileño Jair Bolsonaro en un político moderado. Óscar Ortiz, de Bolivia dice No, captó otro 4,41%. Ellos ya se pronunciaron a favor de Mesa. 

Síntomas de desgaste'

Los analistas políticos estiman que Mesa estaría en mejores condiciones de captar los votos de esos aspirantes de sesgo conservador, marcados por un profundo encono hacia la figura de Morales.

En las presidenciales anteriores, el MAS había ganado en ocho departamentos del país. Esta vez, el oficialismo se ha impuesto en  La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Pando, mientras que Comunidad Ciudadana (CC) logró la mayoría en  Santa Cruz, Beni, Chuquisaca y Tarija. Los votos que restan escrutar podrían modificar esa relación de fuerza. 

Morales venció en la primera vuelta de las tres competiciones presidenciales anteriores. Tras 13 años del ejercicio del poder que le dieron a Bolivia estabilidad macroeconómica, una muy baja inflación y una tasa de crecimiento anual cercana al 5% que permitió reducir 30 puntos la pobreza, consiguió un respaldo del 45% del electorado y su partido se ha garantizado la mayoría en el Congreso. Esa cifra representa una victoria pero puede también configurar un límite a sus ambiciones de mantenerse en el cargo si el recuento final confirma el desapego de un sector de su base social tradicional. "Hay una derecha que quiere volver al pasado, pero vamos a seguir todavía", dijo y sus seguidores quieren creerle.