28 mar 2020

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GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

Pence anuncia un alto el fuego en la ofensiva turca en Siria

Ankara da las milicias kurdas de las YPG 120 horas para abandonar la frontera con Turquía y se retiren 30 kilómetros al sur

Los kurdos, sin embargo, han dicho que no aceptarán que los turcos penetren en territorio sirio

Adrià Rocha Cutiller

Pence, durante una rueda de prensa en Ankara.

Pence, durante una rueda de prensa en Ankara.

Tras casi cuatro horas y media, Estados Unidos y Turquía han acordado este jueves el fin de la ofensiva turca contra las milicias kurdosirias de las YPG, a las que Ankara considera terroristas por sus vínculos con la guerrilla del PKK

«Hoy estoy orgulloso de informar que, gracias a la fuerte liderazgo del presidente Trump, los EEUU y Turquía han acordado un alto el fuego en Siria —ha dicho el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, tras la reunión con Erdogan en Ankara—. Turquía parará su operación y dará 120 horas a las YPG para que abandonen la frontera. Nuestra administración está en contacto con las YPG y hemos empezado a ayudarles a su repliegue lejos de la frontera. Mientras hablamos ya ha empezado».

En un primer comunicado tras el anuncio, las milicias kurdosirias, no obstante, aceptan el acuerdo, pero no la retirada. «Ya lo habíamos dicho antes. La propuesta de Turquía de entrar 30 kilómetros dentro de Siria está rechazada», ha dicho uno de sus portavoces.

El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu,  ha matizado también: «Turquía suspende la operación. Esto no es un alto el fuego, ni significa que nuestros soldados se vayan de la zona». Ha exigido, también, que las YPG sean desarmadas.

Pence, además, ha explicado que, cuando termine de verdad la ofensiva, si se ha cumplido en este plazo de 120 horas, EEUU retirará las sanciones que Trump impuso este lunes al Ejecutivo de Erdogan. Y ha dicho que no aplicará más. No está tan claro: este jueves, el Congreso estadounidense ha tramitado nuevas sanciones contra Turquía. Trump, no obstante, puede vetarlas.

«Esto también incluye un compromiso de Turquia de no atacar Kobane —ha dicho Pence— y que Turquía se comprometa en un plan de paz y seguridad reales para la zona segura de la frontera, de 32 kilómetros». Justo lo que Erdogan deseaba.

Combates pese a las negociaciones

Mientras tanto, en la frontera, el alto el fuego se ha celebrado, ironías de la vida, con disparos al aire. Los combates, horas antes, sin embargo, habían sido muy intensos. Las YPG, este jueves, han capturado algunos pueblos cerca de la ciudad de Ras al Ain, donde, en el centro, los combates han multiplicado por minutos. Turquía y sus milicias afines, de hecho, han rodeado las YPG en el interior de la ciudad.

Pero la lucha no solo ha sido allí: también en el sur de Tel Abiad, 120 kilómetros al oeste de Ras al Ain y, como esta ciudad, justo al lado sur de la frontera turco-siria. En el norte, en el hospital de Akçakale, el ir y venir de ambulancias hacia el hospital era constante. Con algunas, los soldados turcos que custodiaban el hospital apartaban a los curiosos y poco más. Con otras, todos corrían hacia ella nerviosos: por sus reacciones se podía entender que dentro del vehículo había un turco.

En otras partes de la frontera, sin embargo, la situación estaba mucho más calmada. Era el caso, por ejemplo, de Suruç, justo al otro lado de, precisamente, la ciudad siria de Kobane. Allí no habido combates ni los habrá, porque, desde este miércoles, en la localidad hay soldados rusosla bandera de Asad y la de Rusia ondea ya en su puesto fronterero.

«Tengo conocidos en el otro lado, en Kobane. Bueno, aquí todo el mundo los tiene —dice Memed, kurdo de Suruç—. Y están relativamente contentos de que hayan llegado los rusos y Asad allí, porque significa que no habrá guerra en Kobane y que Turquía no atacará».

«Allí nadie quiere a Asad. Es un asesino, pero en la situación que hay, si eso para la guerra y no muere más gente, pues no está mal», dice este joven.

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