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DISCUTIDA MEDIDA DE PREVENCIÓN

Un apagón afecta a unas 800.000 personas en el norte de California

La eléctrica PG&E deja sin suministro a sus clientes ante al temporal de viento y calor que aumenta el riesgo de incendio

Andrea López-Tomàs

Un apagón afecta a unas 800.000 personas en el norte de California

El norte de California se queda a oscuras. Más de 800.000 clientes de la compañía Pacific Gas and Electric Co (PG&E) llevan sin electricidad desde el miércoles cuando la empresa decidió retirarla para minimizar el riesgo de incendio durante el temporal de viento seco y calor. PG&E fue responsable de los dos incendios más mortíferos en la historia del país ocurridos durante el año pasado.

“Para proteger la seguridad pública, PG&E ha desconectado la energía debido a vientos racheados y condiciones secas, combinado con un mayor riesgo de incendio”, anunció la compañía en su página web antes del apagón. La empresa advertía a los ciudadanos que se preparasen para el corte de electricidad ya que podría durar “más de 48 horas”. En muchos de los municipios, se avisa que esta situación puede durar hasta el próximo martes.

Esta drástica decisión, calificada de “histórica” por los californianos, busca la prevención en una región constantemente azotada por los incendios. Durante los dos últimos años más de un centenar de personas han perdido la vida por grandes fuegos en el estado de California. Como mínimo 18 de estas tragedias se originaron por fallos de la infraestructura eléctrica de PG&E.

La pesadilla de Paradise 

El estado aún no olvida el pasado noviembre cuando la ciudad de Paradise ardía por un fuego provocado por una de las líneas eléctricas de la PG&E, que se llevó 85 vidas. En octubre del 2017 más de 250 fuegos azotaron el norte de California arrasando 100.000 hectáreas y dejando 44 muertos a su paso. El origen también fue un chispazo en las infraestructuras de la misma compañía. Tras estas investigaciones, PG&E se declaró en bancarrota en enero por aproximadamente 30.000 millones de dólares en daños potenciales interpuestos por más de 750 demandas judiciales.

Los más de 800.000 clientes que se están viendo afectados por el apagón representan millones de californianos, entre los cuales se encuentran los habitantes del condado vinícolo de Napa o el barrio más caro del estado, Palo Alto, en Silicon Valley. Más de 100.000 niños no han podido ir a la escuela y la mayoría de las universidades han cancelado las clases para esta semana. La población ha usado las redes sociales para criticar la falta de información por parte de la compañía, cuya página web cayó el martes tras hacerse público el apagón. “No puedes intentar evitar un desastre creando otro y no tener consecuencias”, se quejaba el político James Gore de Somora.

California muestra el hartazgo de verse devorada por el fuego durante todo el año y sentirse atrapada al no poder escapar de las garras monopolísticas de PG&E. Una red eléctrica anticuada en manos de una sola empresa pone en peligro a una población que, en su gran mayoría, vive completamente integrada con la naturaleza.