01 nov 2020

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Priorizar el diálogo

México pide evitar la violencia y respetar los derechos humanos en Ecuador

El Gobierno mexicano expresó su preocupación por las protestas y las calificó como "graves" al tiempo que ratificó su solidaridad con el pueblo ecuatoriano

El Periódico

Un manifestante muestra la bandera de Ecuador en medio de una protesta.

Un manifestante muestra la bandera de Ecuador en medio de una protesta. / EFE

El Gobierno de México hizo un llamamiento a que se respeten el Estado de Derecho y los derechos humanos en Ecuador, al expresar su preocupación por los "graves sucesos" que tienen lugar en este país.

En un comunicado de prensa, la Secretaría (ministerio) de Relaciones Exteriores (SRE) de México expreso que el Gobierno mexicano condena "tajantemente toda forma de violencia y reitera su compromiso con el derecho a la libre manifestación.

Evitar la violencia

México "rechaza el uso de la fuerza desmedida por parte del Estado" al considerar que la misma "debe emplearse excepcionalmente y siempre regida por los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y responsabilidad".

El Gobierno mexicano hizo un exhorto a las partes a que se evite la violencia y a que privilegien el diálogo como única vía para encontrar soluciones. En este mismo sentido, México expresó su preocupación "por la criminalización de actores de oposición, ya que esto no abona en la solución del conflicto".

La SRE destacó que México "expresa su solidaridad con el pueblo ecuatoriano y se suma a la posición de diversos actores internacionales para acompañar a alcanzar una solución pacífica".

Aumentan las protestas

Ecuador vive una jornada de protesta nacional por la retirada del subsidio a los combustibles y el anuncio del envío al Parlamento de reformas económicas y laborales, lo que provocó el estallido de manifestaciones que, desde el jueves pasado, han dejado 766 detenidos, según datos oficiales.

El casco colonial de Quito fue escenario este miércoles de violentos choques y cargas policiales para dispersar a miles de manifestantes del sector indígena, jóvenes y obreros que secundaron una movilización contra el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, y las medidas económicas de su Gobierno, el cual ha reiterado en varias ocasiones su disposición al diálogo con los dirigentes indígenas.