Ir a contenido

Incendios en Amazonia

Brasil le dice a Francia que el acuerdo Mercosur-UE tiene que ser aprobado

El Gobierno brasileño asegura que no hay razones para objetar este pacto comercial ya que se han cumplido con los requisitos básicos y además han respetado el cuidado del medio ambiente

El Periódico

Banderas de Brasil, la Unión Europea y el Mercosur.

Banderas de Brasil, la Unión Europea y el Mercosur.

El Gobierno de Brasil reiteró que "no existen motivos para una resistencia formal" al acuerdo que anunciaron la Unión Europea (UE) y el Mercosur, que objeta Francia tras los recientes incendios en la región amazónica.

"El Gobierno brasileño reconoce que en la negociación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea fueron cumplidos tres puntos fundamentales: diálogo político, cooperación y libre comercio", dijo el portavoz de la Presidencia de Brasil, Otávio Rego Barros, en rueda de prensa.

Francia reclama por la Amazonia

El portavoz se pronunció en ese sentido después de que, según medios locales, la ministra de Medio Ambiente de Francia, Elisabeth Borne, volviera a poner reparos al acuerdo con el argumento de que los incendios en la Amazonía probaron que Brasil no cumple con los compromisos adquiridos ante la comunidad internacional en relación al cuidado de los ecosistemas.

Según esas versiones, la ministra dijo que el Gobierno francés "no puede firmar un tratado comercial con un país que no respeta la Amazonia, que no respeta el Acuerdo de París", y añadió de forma tajante que "Francia no firmará el acuerdo en esas condiciones".

Protegen al medio ambiente

Rego Barros sostuvo que Brasil ha cumplido con todas las metas de protección del medio ambiente con las que se ha comprometido en el marco de las Naciones Unidas y dijo que el Gobierno de su país considera que, desde esa base, "no hay razón para que el acuerdo no sea aprobado por los países integrantes de ambos bloques".

Los incendios desatados en la Amazonia en los pasados meses de agosto y septiembre fueron los más extensos de la última década y, de acuerdo a organismos ecologistas de diversos países, se debieron a políticas implantadas por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, cuyo Gobierno recortó a mínimos todos los presupuestos destinados al cuidado y la fiscalización en esa región.