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revuelo en la casa blanca

¿Qué es un 'impeachment' y cómo funciona el proceso?

El Congreso de EEUU es el encargado de evaluar la acusación y el Senado de dictaminar el veredicto

El Periódico

El presidente Donald Trump durante la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

El presidente Donald Trump durante la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. / EVAN VUCCI AP

El 'impeachment' (término inglés que en español significa 'destitución' o 'impugnación') es el juicio político que se lleva a cabo en el Congreso de EEUU contra el presidente. Según la Constitución estadounidense, el mandatario "debe ser destituido de su cargo si es acusado de y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves".

Estos son los pasos del proceso para lograr la destitución del presidente:

1. Un miembro del Congreso acusa formalmente al presidente y presenta una resolución pidiendo su destitución.

2. La Cámara de Representantes estudia y evalúa entonces las acusación. Para que continue adelante el proceso es necesario que una mayoría simple, es decir el 51% como mínimo de los congresistas, apruebe la destitución. Si se da el caso, empieza, entonces sí, el juicio contra el mandatario.

3. En el juicio actúan como fiscales miembros de la Cámara de Representantes y como jurado los cien senadores. El proceso es presididio por el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Como en todo proceso judicial, el acusado, en este caso, el presidente, puede tener acceso a abogados defensores.

4. Una vez acaba el juicio se procede a la votación, que la hacen los senadores, como jurado del proceso. Si el presidente es hallado culpable por al menos dos tercios (67%) de los senadores, el presidente es destituido del cargo. El jefatura del Estado pasa entonces al vicepresidente.

En la actualidad, en la Cámara de representantes 169 miembros se han pronunciado a favor de la destitución, 73 están indecisos y el resto, 193, todavía no se han pronunciado, según datos del 'The New York Times'.

Antecedentes

En la historia de Estados Unidos, ningún presidente ha sido destituido (Richard Nixon renunció antes por el Watergate) y solo dos se han visto forzados a un juicio político.

El más reciente fue Bill Clinton, por el 'caso Monica Lewinsky', la becaria de la Casa Blanca. Cuando el proceso llegó al Senado, los republicanos no lograron el apoyo necesario, de hecho quedaron muy lejos de conseguirlo. El otro presidente fue Andrew Johnson, que evitó su destitución en 1868 por los pelos, por un solo voto.