21 feb 2020

Ir a contenido

crisis en el reino unido

Johnson plantea este miércoles a la UE un ultimátum sobre el 'brexit'

La propuesta contempla "dos fronteras durante años", según filtra 'The Telegraph'

El plan brindaría a Irlanda del Norte una relación especial con Europa hasta el 2025

Begoña Arce

Boris Johnson en la entrada del centro de convenciones de Manchester donde se celebra el Congreso del Partido Conservador.

Boris Johnson en la entrada del centro de convenciones de Manchester donde se celebra el Congreso del Partido Conservador. / PETER BYRNE

El primer ministro británico, Boris Johnson, hará una "oferta final" a la Unión Europea este miércoles para la conclusión de un nuevo acuerdo del brexit "justo y razonable", según un comunicado del Gobierno. "Si Bruselas no entabla un diálogo sobre esta oferta, entonces este gobierno dejará de negociar hasta que salgamos de la UE", expone el texto, que destaca que el mandatario revelará sus propuestas formales en su discurso de clausura en el Congreso conservador en Manchester, noroeste de Inglaterra.

Una propuesta que contempla la idea de "dos fronteras durante cuatro años", de manera que se garantizaría para Irlanda del Norte una relación especial con Europa hasta el 2025, según revela The Telegraph. El rotativo sostiene que el plan, del que ya se informó a las principales capitales de la UE este martes, incluye la aceptación por parte de Londres de la necesidad de una frontera reguladora entre el Reino Unido e Irlanda del Norte en el mar de Irlanda durante cuatro años, así como controles aduaneros entre el Ulster y la República de Irlanda.

La idea de Johnson tendrá la más que previsible oposición de los líderes de la UE, "a quienes se les pedirá que otorguen al Reino Unido amplias exenciones de las normas aduaneras de la UE para facilitar una frontera aduanera del norte de Irlanda", según el diario.

Controles

Antes de que se conociera esta filtración, Johnson había reconocido que la marcha de la Unión Europea puede obligar a instalar controles aduaneros en Irlanda. “Un país soberano y unido debe tener un territorio aduanero único”, declaró a la BBC. El Gobierno británico presentará oficialmente a Bruselas su alternativa a la salvaguarda, que contenía el acuerdo de la ex primer ministra Theresa May. Es posible que Johnson avance todo el contenido este miércoles, en el discurso de clausura en Manchester,  y lo presente el jueves en el Parlamento.

El borrador del documento fue filtrado por un periodista de la radiotelevisión irlandesa. El plan contempla un programa para rebajar los controles aduaneros a los grandes exportadores, si bien los pequeños tendrían que pasar algún tipo de puesto de control, tanto en el Norte como en el Sur de la isla, algo que ni Dublín ni la UE aceptan.

Acto de sabotaje

La filtración fue “un sabotaje”, según el diputado del Partido  Democrático Unionista, Jeffrey Donaldson. “Cualquiera que esté detrás no está trabajando para conseguir un acuerdo. Fue un acto de sabotaje para tratar de hacer las cosas más difíciles en las negociaciones”, ha afirmado en Manchester, donde se celebra el congreso del Partido Conservador.

Johnson ha indicado que el plan filtrado es antiguo y  está “desfasado”. El Daily Telegrah habla de la creación de una “zona económica común” para toda Irlanda, que incluiría alimentos y productos agrícolas y ganaderos. Los productos industriales se regirían por las reglas de la UE vigentes. 

Pérdidas millonarias

En Manchester todo han sido discursos en favor de un brexit a cualquier precio. Pero la realidad se impone a los paños calientes de Boris Johnson y sus ministros, tratando de minimizar el impacto de esa ruptura. En un acto al margen de la agenda oficial de la conferencia  de los 'Tories', el director ejecutivo del puerto de Dover, Doug Bannister, ha advertido este martes que el comercio en el puerto puede perder 1.000 millones de libras a la semana (1.119 millones de euros), si el Reino Unido se marcha sin pacto alguno.

“Es así de crítico. Si no hay un acuerdo para el ‘brexit,’ las cosas no irán bien, aunque la gente está haciendo todo lo que puede para asegurarse de que Gran Bretaña sigue comerciando”. El propio Secretario de Estado para el Transporte, George Freeman, estima que el tráfico de la mayor parte de las mercancías desde el continente se reducirá a la mitad y el comercio en el puerto caerá entre un 40% y un 60% en los primeros tres meses.