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ADIÓS A UN REFERENTE POLÍTICO

Último homenaje a Jacques Chirac

El ex presidente francés es enterrado en el cementerio de Montparnasse tras una misa multitudinaria en presencia de ochenta líderes extranjeros

Eva Cantón

El ataúd del expresidente francés Jacques Chirac, cubierto con la bandera nacional francesa, es llevado por portadores a la salida de la iglesia de Saint-Sulpice, en París, este lunes.  / MARTIN BUREAU (AFP)

El ataúd del expresidente francés Jacques Chirac, cubierto con la bandera nacional francesa, es llevado por portadores a la salida de la iglesia de Saint-Sulpice, en París, este lunes. 
Cola de ciudadanos en el Elíseo para firmar en el libro de condolencias por la muerte de Chirac.

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Decretada jornada de luto oficial por el Elíseo, Francia ha rendido este lunes un último homenaje a Jacques Chirac, el ex presidente fallecido el pasado 26 de septiembre a los 86 años.  Los actos se han iniciado con una ceremonia privada en Los Inválidos y han continuado con una misa solemne y multitudinaria en la iglesia parisina de Saint Sulpice en presencia de unos ochenta dignatarios extranjeros.

“Si oramos por los que nos gobiernan es porque tienen la responsabilidad del bien común. Había en nuestro ex presidente un amor verdadero por la gente. Estaba igual de a gusto en el Elíseo que en el Salón de la Agricultura. Muchos, al encontrarlo, se sentían respetados”, dijo en la homilía el arzobispo de París, Michel Aupetit.

Después de estas palabras que muchos ven como un mensaje político destinado al actual jefe del Estado, Daniel Barenboim inundó el templo de emoción al interpretar el Impromptu Opus 142 número 2 de Franz Schubert. La ceremonia fue seguida en la calle a través de pantallas gigantes por miles de ciudadanos. Por primera vez desde el incendio del 15 de abril, la campana de Notre Dame se accionó de manera manual para que sonara en homenaje a Chirac.

Tres antiguos presidentes -Valery Giscard d’Estaing, Nicolas Sarkozy y François Hollande- acudieron al funeral junto a Emmanuel Macron y representantes de toda la clase política francesa a excepción de la presidenta del antiguo Frente Nacional, Marine Le Pen, vetada por la familia Chirac. Entre las imágenes grabadas en la memoria colectiva de los franceses está la de Chirac cerrándole el paso al ultraderechista Jean Marie Le Pen en las elecciones presidenciales del 2002.

Unos ochenta dignatarios extranjeros han viajado a París para rendir homenaje al quinto presidente de la V República francesa. Entre ellos, el presidente ruso Vladimir Putin y el ex presidente norteamericano Bill Clinton con quienes Chirac mantuvo una estrecha relación durante sus doce años en el Elíseo.

Asistieron igualmente Alberto II de Mónaco, el presidente italiano, Sergio Mattarella, la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet, el presidente de la República del Congo, Denis Sassou-Nguesso y el rey de Jordania Abdalá II. En representación de España ha asistido el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Ausente de la ceremonia, debido según el Elíseo a un malentendido diplomático, estaba el ex canciller alemán Gerhard Schroeder. Bernardette Chirac, esposa del ex presidente, no acudió por problemas de salud.

Finalizado el oficio religioso, el féretro con los restos de Chirac se trasladó escoltado por motoristas y en medio de nutridos aplausos al cementerio parisino de Montparnasse, donde fue inhumado en la intimidad familiar junto a su hija mayor, Laurence, fallecida en 2016.

Emmanuel Macron ofreció un almuerzo en el palacio presidencial a los líderes extranjeros. Tanto el menú elegido -compuesto por una ensalada de Corrèze, la región familiar de la que Chirac fue diputado y con la que mantuvo siempre una fuerte relación- como la vajilla fueron un guiño culinario al fallecido, célebre por su apetito voraz. A las 15 horas todas las instituciones y centros educativos del país guardaron un minuto de silencio.

Un ex presidente popular

Doce años presidente, diecisiete alcalde de París, dos veces primer ministro... Jacques Chirac logró unir a la derecha gaullista hoy agonizante que añora una Francia que desaparece con el ex presidente que dijo no a la guerra de Irak, reconoció la responsabilidad francesa en la deportación de judíos, alertó de la gravedad del cambio climático, defendió los valores republicanos ante el auge de la ultraderecha y mantuvo un relación especial con los franceses.

Miles de ellos hicieron horas de cola frente al Elíseo para expresar sus condolencias o en el patio de honor de Los Inválidos donde fue instalado el féretro cubierto con la bandera francesa. Unas siete mil personas desfilaron este domingo ante los restos de Chirac, visto ahora como el presidente preferido de los franceses.

Un reciente sondeo convierte a Chirac en el mejor presidente de la V República junto al general De Gaulle a pesar de que durante sus años al frente del país no gozó de esa popularidad. Los expertos suelen decir que para los franceses no hay mejor presidente que un ex presidente.

“No nos acordamos del balance, nos acordamos del hombre. Fue elegido en 1995, hace 25 años. Muchos nacieron o crecieron con él. Seguramente hay cierta nostalgia porque Chirac representa los años noventa, cuando creíamos que todo iba mejor que hoy”, resume en la emisora France Info el historiador Christian Delporte.