14 ago 2020

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polémica en marruecos

Culpables por amar

La justicia marroquí condena a un año de cárcel a una periodista por aborto y relación extramatrimonial

Varias activistas impulsan un manifiesto contra el artículo del Código Penal que criminaliza las relaciones sexualesentre hombres y mujeres que no están casados

Beatriz Mesa

Manifestación frente a un tribunal de Rabat en solidaridad con la periodista Hajar Raissouni, el pasado 9 de septiembre.

Manifestación frente a un tribunal de Rabat en solidaridad con la periodista Hajar Raissouni, el pasado 9 de septiembre. / MOSA AB ELSHAMY (AP)

La periodista marroquí Hajar Raissouni, de 28 años, ha sido finalmente condenada este lunes a un año de cárcel por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio y someterse a un aborto clandestino. Su novio, con el que tenía previsto casarse, también cumplirá un año de prisión. "La sentencia demuestra que al Estado no le importa la reputación o la imagen que pueda proyectar al exterior al violar los derechos humanos", declara su tío y redactor jefe del periódico 'Ajbar al Youm', Suleimán Raissouni, a EL PERIÓDICO. Y añade: "Se quiere destruir a mi familia y acabar con el periódico". Por su parte, Aziz Ghali, presidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), señala a este diario que "la resolución judicial representa un punto negro en el campo de las libertades".

Esta sentencia, que tiene visos de desencadenar una movilización social en las redes, llega después de que dos jóvenes intelectuales de la diáspora marroquí hayan conseguido lanzar una campaña nacional contra el artículo 490 del Código Penal del país alauí. Este artículo encierra en prisión a mujeres por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, por cometer adulterio y someterse a un aborto. La socióloga Sonia Terrab y la escritora de la obra 'Sexo y mentiras', Leila Slimani, han hecho un contundente alegato en favor del derecho de todo ciudadano de disponer libremente de su cuerpo.

"Nosotras violamos las leyes injustas, nosotras tenemos relaciones sexuales fuera del matrimonio. Hemos practicado o sido cómplices del aborto ¡Cuánto tiempo aún soportando estas acusaciones!", se desprende de un manifiesto demoledor que ya lleva más de 2.000 firmas desde el pasado 23 de septiembre, cuando se hizo público. "Nuestro documento ha sido refrendado por distintos perfiles de mujeres: amas de casa, funcionarias, artistas, periodistas, líderes políticos", destaca a EL PERIÓDICO Terrab. "Hemos recibido muchas llamadas de mujeres que por su condición personal no pudieron firmar", añade.

Debate delicado

"Cada día, cada hora, en secreto, clandestinamente, mujeres como yo, hombres como tú, conservadores o progresistas, personalidades públicas o anónimas, de todos las realidades sociales disfrutan y se atreven a infringir las leyes", reza el texto, en alusión a la práctica sexual fuera del matrimonio. El manifiesto ha corrido como la pólvora en las redes sociales y ha planteado un debate delicado en una sociedad polarizada entre conservadores y liberales. Los que defienden que el islam estipula que hay que llegar virgen al matrimonio, frente a los musulmanes practicantes, laicos o agnósticos -los menos- que entienden el sexo con amor como una práctica tolerada por Dios porque se hace desde la sinceridad. Aunque también son más los marroquís que ven en el sexo solo diversión.

Las nuevas generaciones han dejado de ser prudentes en sus vidas privadas. Arraigadas a las tradiciones, pero también sedientas de apertura y de ambientes modernos en los que proliferan los centros comerciales, las salas de cine, las tiendas de ropa 'chic' y los lugares preservados para la intimidad de una pareja que cada vez se oculta menos. Es ya cotidiano ver en los puntos estratégicos de las playas del país a más de un vehículo con marroquís tirando al vuelo los dogmas religiosos. "¿Por qué sentirse culpable de amar?", se pregunta la socióloga Sonia Terrab.

Religión del Estado

Postulados beligerantes en un país cuya Constitución es muy clara al respecto: El islam es la religión del Estado ¿Esto qué quiere decir? Pues que muchas leyes se inspiran en la religión islámica creándose una colisión directa entre los textos religiosos y las libertades fundamentales. Y mucho peor. También quiere decir que miles de mujeres sufren el estigma del deshonor, la infamia, la vergüenza social o, como en el caso de Hajar Raissouni, la prisión.

En el 2018, según el manifiesto, "más de 15.000 personas fueron procesadas judicialmente" de acuerdo al polémico artículo 490 del Código Penal por mantener relaciones sexuales sin haber contraído matrimonio previamente. Y "más de 3.000" entraron en prisión acusadas de adulterio. "Es una ley que se ha convertido en una herramienta de venganza política y personal. Una espada de Damocles amenazante que nos recuerda que nuestra vida nos pertenece", sentencia el manifiesto.

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