13 ago 2020

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ELECCIONES EN AUSTRIA

PERFIL | Sebastian Kurz, ambición personalista

El joven canciller austríaco es alabado por su pragmatismo político y repudiado por haber normalizado el discurso xenófobo de una ultraderecha a la que llevó al Gobierno

Carles Planas Bou

El líder del ÖVP, Sebastian Kurz, este domingo, tras votar en su colegio electoral.

El líder del ÖVP, Sebastian Kurz, este domingo, tras votar en su colegio electoral. / CHRISTIAN BRUNA (EFE)

Sonríe. Está exultante. Este domingo Sebastian Kurz ha dado un nuevo golpe sobre la mesa al vencer con claridad unas elecciones legislativas en Austria que le permitirán seguir siendo canciller del país. Este es el último triunfo de una carrera política fulgurante que lo ha llevado a lo más alto con tan solo 33 años.

Calculador y ambicioso, Kurz se dio a conocer cuando a los 27 se convirtió en ministro de Exteriores. Tras comandar las juventudes del conservador Partido Popular Austríaco (ÖVP), el "chico prodigio" aprovechó la crisis de los refugiados para relanzarse con un mensaje de dureza. Su popularidad creció y, con el bipartidismo en jaque, impulsó una candidatura personalista 'a la Macron' en la que ocultaba las siglas de su partido. La estrategia funcionó y se convirtió en el mandatario más joven del planeta.

Capacidad pragmática

Su figura es polarizante. Unos admiran su talentoso estilo, otros le acusan de ser un ultraconservador maquillado de márqueting. La verdad es que Kurz no tuvo reparos en pactar con la extrema derechallevar a un antiguo neonazi a ser su mano derecha en el Gobierno e impulsar juntos una campaña de criminalización contra los inmigrantes mientras bajaban impuestos. También ha conseguido rebajar la deuda del país.

Consolidado como referente de la derecha, el canciller ha dejado clara su capacidad pragmática para ajustarse a lo que le reporte más beneficios. Con el éxito de este domingo tendrá margen para elegir qué otro partido le acompaña en el ejecutivo.

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