Ir a contenido

DESASTRE AMBIENTAL

La justicia japonesa absuelve a los directivos de la central nuclear de Fukushima

El tribunal argumenta que no es posible predecir un tsunami

Adrián Foncillas

Los tres directivos de Tepco absueltos por el desastre de Fukushima.

Los tres directivos de Tepco absueltos por el desastre de Fukushima. / EFE

El único juicio penal por el desastre de Fukushima le ha dado vueltas durante dos años a una cuestión: ¿Es predecible un tsunami? El tribunal ha fallado hoy que no y ha absuelto a los altos ejecutivos de la compañía que gestiona la central nuclear. La decisión ha sido recibida por los miles de damnificados y familiares de las víctimas como la última prueba de la lacerante impunidad del sector.

“Todos los acusados son declarados no culpables”, ha sentenciado la mañana del jueves la Corte del Distrito de Tokyo. Se refería a tres antiguos directivos de la eléctrica Tepco: el presidente Tsunehisa Katsumata, de 79 años, y los vicepresidentes Sakae Muto e Ichiro Takekuro, de 69 y 73 años respectivamente. Se les acusaba de no haber previsto el tsunami y respondían por los 13 heridos a causa de las explosiones de hidrógeno y los 44 pacientes muertos en hospitales tras haber sido evacuados a la carrera y en condiciones pésimas. Los tres se enfrentaban a penas de cinco años de cárcel.

Reuniones con expertos

La Fiscalía había sostenido su acusación en las reuniones de los directivos con expertos donde se les había alertado de los riesgos para la central de un tsunami y pedido que extremaran las medidas de protección. Un anterior estudio interno de Tepco ya pronosticaba que un seísmo de 8,3 grados generaría olas de casi 16 metros con efectos devastadores. Erró por poco: el seísmo de 9 grados generó olas de 14 metros aquel 11 de marzo de 2011. Pero acertó en los efectos devastadores.

El tribunal sostiene que la negligencia criminal exigía la prueba de que es posible prever con certeza un tsunami. Y añade que, aunque los acusados podían ser conscientes del riesgo, no ha quedado acreditado que hubieran tenido tiempo para completar la prevención.

Informe inculpatorio

El fallo contradice un informe solicitado por el Parlamento a diez académicos (el Nobel de Química Koichi Tanaka entre ellos) un año después del desastre. Sus conclusiones desmentían el informe previo de Tepco, que se había lavado las manos apuntando a la imprevisible y exagerada furia del tsunami.

“Eso fue una excusa para eludir responsabilidades”, señalaban los expertos. “A pesar de que hubo varias oportunidades para tomar medidas, las agencias de regulación y la dirección de Tepco deliberadamente no hicieron nada, postergaron sus decisiones o tomaron las medidas que les convenían”, concluían los expertos.

El camino judicial se preveía pedregoso a pesar del amontonamiento de pruebas. La Fiscalía rehusó presentar cargos por entender que la condena era improbable. Sólo la intervención de la comisión de ciudadanos independientes, una rara figura jurídica introducida tras la segunda guerra mundial para eludir la burocracia, forzó a la Fiscalía a emprender el caso.

Apelación de los vecinos

El abogado Hiroyuki Kawai, que representa a casi 6.000 vecinos de Fukushima, ya ha anunciado que apelará la sentencia. La decisión final podría demorarse una década.

El fallo ha turbado a la multitud que se apretaba frente a la sede judicial. “Es totalmente injusto, no podemos aceptarlo”, gritó una mujer. Saki Okawawa, de 67 años, había alertado horas antes de que si no escuchaban un veredicto de culpabilidad “toda la lucha de estos años habrá sido en vano y continuará la tradición cultural japonesa de eludir las responsabilidades”, informa la agencia France Press.

Fukushima desnudó los excesos de la industria nuclear en los tiempos de bonanza. La eléctrica Tepco alardeaba en las juntas de accionistas de recortes en seguridad, borraba grabaciones que mostraban los defectos de las instalaciones y elevaba simples vistazos a exámenes concienzudos. La compañía ha reiterado hoy sus disculpas pero ha insistido en la imposibilidad de prever un tsunami de esa magnitud.

Temas: Fukushima Japón