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ACTIVISMO PELIGROSO

Detenido un ecologista por intentar sabotear el tráfico aéreo con drones

El intento de sabotaje fue descubierto por la policía londinense

Agencias

Policías patrullando cerca del aeropuerto de Heathrow, en Londres.

Policías patrullando cerca del aeropuerto de Heathrow, en Londres. / AP / MATT DUNHAM

Un militante ecologista de 53 años, Julian Roger Hallam, ha sido detenido este lunes acusado de intentar sabotear con drones el tráfico aéreo del aeropuerto de Heathrow, uno de los más transitados del mundo, para protestar contra el cambio climático.

El activista, junto a sus compañeros del movimiento Heathrow Pause, intentó hacer volar drones en el perímetro de seguridad del recinto, lo que está estrictamente prohibido por las normativas de seguridad aérea. Su intención es protestar contra la contaminación que provocan los aviones.

Su intento de sabotaje fue descubierto por la policía londinense, que le detuvo junto a otras 19 personas acusados de conspirar contra el orden público.

Hallam deberá presentarse en el juzgado el próximo 14 de octubre, mientras que el resto quedaron en libertad.   

"El plan saldrá adelante tal y como estaba previsto, de manera pacífica y no violenta, a pesar de los eventos de hoy", indicaba este lunes por la mañana el grupo en su cuenta de Twitter. "Agradecemos a todo el mundo el apoyo recibido", señala.

Caos en Gatwick en diciembre

Los activistas tenían como objetivo desplegar drones de forma ilegal dentro del aeropuerto en un intento de presionar al Gobierno para que tome medidas más duras para reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Las fuerzas de seguridad, que arrestaron el jueves a tres hombres y dos mujeres, han aseverado que no creen que las acciones lleven al caos percibido el pasado mes de diciembre en el Aeropuerto de Gatwick cuando la presencia de varios drones provocó el cierre del tráfico aéreo en la zona.

No obstante, han alertado de que el despliegue de drones y el bloqueo del tráfico supone un grave delito. Los activistas, por su parte, han asegurado que no tratan de poner en peligro a nadie.

"La consecuencia de no rebelarse es el sufrimiento indescriptible, la muerte de millones de personas. La consecuencia de la rebelión es la posibilidad de evitar lo peor", ha afirmado Roger Hallam, cofundador de Extinction Rebellion y uno de los detenidos. "Soy un rebelde. Por eso despliego drones en Heathrow", ha destacado.