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UN FIEL DE MACRON

Imputado el presidente de la Asamblea Nacional francesa por presunta corrupción

Emmanuel Macron arropa a Richard Ferrand, que ha descartado dimitir

La justicia le reprocha haber beneficiado a su pareja en una dudosa operación inmobiliaria

Eva Cantón

El presidente de la Asamblea Nacional Francesa, Richard Ferrand.

El presidente de la Asamblea Nacional Francesa, Richard Ferrand. / BENOIT TESSIER (REUTERS)

Malas noticias para Emmanuel Macron. El presidente de la Asamblea Nacional francesa, peso pesado de La República en Marcha (LREM) y cuarta institución del Estado, Richard Ferrand, ha sido imputado en la noche de este miércoles por un presunto delito de corrupción tras un tenso interrogatorio de casi quince horas en un tribunal de Lille.

La justicia investiga su papel en una dudosa operación inmobiliaria que benefició a su pareja cuando Ferrand estaba al frente de las Mutuas de Bretaña, un organismo sin finalidad de lucro que agrupa a 70 las mutuas de la región de Finisterre. Los tres jueces que instruyen el sumario han hallado indicios suficientes para inculparle por apropiación indebida.

El asunto, desvelado en mayo del 2017 por ‘Le Canard Enchaîné’ le obligó entonces a dejar su cartera de ministro de Cohesión Territorial solo un mes después de la formación del primer Gobierno de Macron, pero ahora Ferrand ha asegurado a través de un comunicado que no piensa dimitir y que está decidido a seguir al frente de la Asamblea.

A su modo de ver no hay ningún elemento nuevo en el dosier, archivado en octubre del 2017 por la Fiscalía de Brest pero reabierto un año más tarde a raíz de una nueva denuncia presentada por Anticor, una asociación de lucha contra la corrupción que se persona como acusación civil.

Emmanuel Macron le ha dado su apoyo y mantiene “toda su confianza” en él, según ha declarado la portavoz gubernamental, Sibeth Ndiaye, quien ha pedido respetar la presunción de inocencia y le ha definido como un hombre “leal, honesto y con una trayectoria política ejemplar”.

Ferrand dirigió las Mutuas de 1998 a 2012 y se le recrimina que en el 2011 comprara un local comercial en Brest para que su pareja, Sandrine Doucen, pudiera luego alquilárselo a las Mutuas.

Tanto la compra (375.000 euros) como las reformas del local (184.000 euros) se financiaron con el dinero del alquiler transferido a la empresa propiedad de Doucen, según ‘Le Canard Enchaîné’. A pesar de que había otras opciones, las Mutuas optaron por la de la pareja de Ferrand, que siempre negó irregularidades argumentando que se trató de la mejor oferta.

El presidente de la Asamblea Nacional se arriesga a tres años de cárcel y una multa de 200.000 euros. Pese a las peticiones de dimisión en el campo de la oposición, el entorno de Ferrand insiste en que su imputación no significa que sea culpable y que renunciar a su puesto debilitaría el principio del derecho a la defensa.

Moralizar la política

Ferrand fue el primer parlamentario que se unió al movimiento político de Emmanuel Macron en 2106. Juntos hicieron campaña defendiendo entre otras cosas la necesidad de moralizar la vida política. 

Los problemas judiciales de Ferrand le colocan en una posición de debilidad coincidiendo con un momento clave en la Cámara Baja. Este otoño se debaten textos de enorme calado social y potencialmente explosivos, como la extensión de la reproducción asistida a parejas de lesbianas o la reforma de las pensiones.

La situación de Ferrand, un referente en el grupo parlamentario de LREM y hombre cercano al presidente, podría dañar también la imagen del propio Macron.  El líder de LREM en la Asamblea, Gilles Le Gendre, le ha expresado en Twitter un fiel apoyo a Ferrand. “Ninguna duda de que el examen de los hechos demostrará su integridad”, ha escrito.