Ir a contenido

EL FUTURO DE EUROPA

La insoportable levedad de ser británico en Barcelona

Ciudadanos del Reino Unido residentes en Catalunya protestan ante las polémicas medidas de Johnson sobre el 'brexit'

El Gobierno español asegura que ha hecho los deberes y está "preparado para un divorcio duro el próximo octubre

Víctor Vargas Llamas

Manifestación de ciudadanos británicos contra el ’brexit’, este lunes en Barcelona. 

Manifestación de ciudadanos británicos contra el ’brexit’, este lunes en Barcelona.  / MAITE CRUZ

Pocas voces más autorizadas para hablar del tinglado del brexit que las de quienes más van a sufrir sus consecuencias. Y sin embargo los británicos que desde hace años residen de manera estable en alguno de los países comunitarios son los únicos a los que no se les ha consultado sobre la futura vinculación entre su país y la Unión Europea. "Ni esos 1,3 millones de británicos ni los 3,2 millones de europeos residiendo en Gran Bretaña", insiste Rebecca Warden, una periodista que lleva desde 1994 residiendo en España. Por eso ha sido una de las impulsoras de una modesta concentración en Barcelona convocada por Bremain in Spain (un juego de palabras entre brexit permanecer en España), en la que cerca de 80 personas no han desfallecido por más ninguneados que se sientan. 

"No piensan en nosotros, no nos escuchan... Nos sentimos los británicos olvidados, estamos muy frustrados, como se están sintiendo los europeos en el Reino Unido, pero no nos vamos a rendir", lamenta Helen. Han decidido salir a la calle ante el cariz de los últimos acontecimientos en la vida política británica. "Las decisiones del presidente, Boris Johnson, su voluntad de amordazar al Parlamento y los demás acontecimientos en la política británica están enfilando el camino del populismo, que es un peligroso sendero que puede acabar incluso en el fascismo", añade.

"No reconozco a mi país", explica Nicola Edge junto a su novio catalán. "Mi familia está muy asustada, incluso haciendo acopio de productos de primera necesidad ante el temor real de que se produzca desabastecimiento en semanas e incluso días", añade. Edge reclama a Jeremy Corbyn, el líder laborista, que adopte una decisión más firme, sin tibiezas. Una impresión recurrente en los corrillos de la manifestación, donde se mezclan pancartas de amor incondicional por Europa con un buen número de banderas comunitarias. 

"Somos muchos los británicos preocupados por nuestro estatus aquí. Tenemos negocios, hijos escolarizados, nuestra vidas… El 80% estamos trabajando, no somos solo jubilados disfrutando del clima en la Costa del Sol", resume Warden. Y se echa a temblar después de comprobar que el futuro del país está en manos de Johnson, "que miente como un cosaco", avalado en su huida de Europa por Donald Trump. "Es totalmente deprimente", zanja.

Turismo en España

Más optimismo se recaba entre el Gobierno español, que considera estar "preparado". Así lo ha sostenido la ministra de Industria, Comercio y Turismo, María Reyes Maroto. En un encuentro con los medios en la Embajada española en el Reino Unido, Maroto ha afirmado que el Gobierno es "realista" y "cauteloso" frente a un posible divorcio abrupto, en un momento en que "está todo abierto", al tiempo que ha subrayado que el Gobierno ha puesto el brexit como "prioridad" en su agenda.