25 oct 2020

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discurso en el parlamento

Conte pide "mejorar" el pacto de estabilidad de la UE que limita el déficit y la deuda

El primer ministro afirma que el nuevo Gobierno revisará las prolémicas normas antiinmigración del exministro del Interior Matteo Salvini

El programa de gobierno del mandatario ha obtenido el apoyo de 343 diputados, por 263 votos en contra y 3 abstenciones.

Irene Savio

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, durante su intervención ante el Parlamento en Roma.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, durante su intervención ante el Parlamento en Roma. / EFE / ANGELO CARCONI

Giuseppe Conte quiere un 'reset' absoluto. El renacido primer ministro italiano, ahora a cargo de un Gobierno inclinado hacia Bruselas, ha asumido este lunes los 29 puntos del programa escrito por el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático, en su primer discurso en el Congreso italiano como jefe de la nueva coalición. El programa de gobierno ha obtenido el apoyo de 343 diputados, por 263 votos en contra y 3 abstenciones. 

En su alocución, Conte —quien repitió 36 veces la palabra Europa, en sus distintas declinaciones, en 35 folios de discurso— ha dejado claro que su Gobierno planea cambios en las leyes migratorias y también a la hora de cumplir con las decisiones europeas en materia económica y financiera. No obstante, ha advertido sobre la necesidad de mejorar la situación socioeconómica de las clases medias y bajas italianas, algo por lo que también ha pedido “mejorar” el Pacto de Estabilidad Europeo. Este acuerdo es el que fija el límite del déficit de los Estados europeos al 3% del PIB y una deuda pública que no supere el 60% del PIB.

Es necesario “favorecer el crecimiento, la innovación, la sustentabilidad social y ambiental, la cohesión interna y la competitividad”, ha detallado. Por ello, el Gobierno colaborará con Bruselas para “reformar la Unión Económica y Monetaria y la unión bancaria”, a través del “establecimiento de un presupuesto para la zona del euro, de un seguro europeo contra el paro y de una garantía de depósito europea”. 

"Proclamas inútiles"

La promesa de Italia es la de cambiar los tonos de la política transalpina, dentro y fuera del país. Se quiere recuperar “con humildad, un método de conducta política” que “valorice la sobriedad y el rigor”, ha subrayado Conte. Hay que dejar atrás “el ruido de los proclamas inútiles y de las declaraciones belicosas”, ha continuado, al repetir conceptos ya dichos el día de su dimisión el 20 de agosto (cuando el M5S rompió definitivamente con la Liga del ultraderechista Matteo Salvini). 

Por ello, un táctico Conte insistió nuevamente en que la solidaridad de la UE tendrá que ser real y no solo de palabra. Lo hizo al citar la filósofa judía de origen alemán Hannah Arendt y a Giuseppe Saragat (1898-1988), un socialista moderado que fue presidente de la Asamblea Constituyente que hizo de Italia una República después de la segunda guerra mundial. Conte no se ha olvidado de criticar a Salvini, aunque sin citarlo directamente.

Malos ojos

No obstante, el que hasta hace un mes parecía el dueño de Italia tiene ahora otros problemas. En los últimos días, Salvini ha sido atacado tanto por sus exsocios del centroderechista Forza Italia, como por representantes de la vieja guardia de la Liga, quienes desde siempre han visto con malos ojos la destrucción de los cuadros intermedios que ha llevado a cabo el dirigente ultraderechista.  Uno de ellos, el exministro Roberto Maroni, lo ha criticado directamente. “Salvini se equivocó y ahora este Gobierno durará”, ha afirmado. 

Aún así, Salvini ha participado en una pequeña manifestación organizada en las inmediaciones del Parlamento por el partido ultraderechista Hermanos de Italia, y los movimientos extraparlamentarios profascistas de Casapound y Forza Nuova. “¡Duce¡ ¡Duce!”, fueron algunos de los gritos que se escucharon, en homenaje al difunto dictador fascista Benito Mussolini (1883-1945), y destinados a ultrajar al nuevo Gobierno.