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Incendio en la Amazonía

Bolsonaro envía al Ejército a combatir los incendios en Amazonia

El presidente prometió "tolerancia cero" en el área ambiental pero rechazó la intromisión europea en la cuestión de la Amazonía

Durante un breve discurso transmitido por televisión, se mostró dispuesto a recibir ayuda de Trump

Abel Gilbert

Fotografía  de la NASA  que muestra desde el espacio los incendios forestales en la Amazonía brasileña.

Fotografía  de la NASA  que muestra desde el espacio los incendios forestales en la Amazonía brasileña. / Observatorio Terrestre de la NAS

"Somos un gobierno de tolerancia cero con el crimen. Y en el área ambiental, no será diferente". Jair Bolsonaro se tomó menos de cinco minutos para informarle a Brasil y al mundo que ordenó al Ejército combatir el fuego que asola cuatro estados y que será ahora estricto en la lucha contra la deforestación. Aunque fue más moderado que lo acostumbrado, no puedo evitar el desafío. "Existen incendios forestales en todo el mundo, y esto no puede servir como pretexto para posibles sanciones internacionales". Los analistas entendieron que se refería elípticamente al francés Emmanuel Macron, quienen vísperas de la cumbre del G-7 amenazó con no ratificar el acuerdo de libre comercio alcanzado entre a UE y el Mercosur siu Brasil no modifica su política en la Amazonía. "Varios países desarrollados no han logrado cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París", añadió al hablarle al país. "Seguimos abiertos al diálogo pero con base en el respeto y conscientes de nuestra soberanía (sobre la Amazonia)", expresó.

Poco antes de pronunciarse por cadena nacional, Bolsonaro debió escuchar los gritos que se esparcieron por las calles de algunas ciudades. Uno en particular debió irritarlo "Quemen a Bolsonaro, no la Amazonía". El presidente no los pasó por alto y señaló, en alusión a las oenegés, objeto de una personal inquina, que "difundir datos y mensajes infundados dentro o fuera de Brasil no ayuda a resolver el problema".

El capitán retirado aseguró que  "Brasil continuará siendo, como lo ha sido hasta hoy, un país amigo y responsable de proteger su selva amazónica". El Gobierno, subrayó, está "consciente" de los desafíos y responderá frente a cualquier "amenaza que coloque la Amazonia en riesgo".

Informó a su vez que un país al que evitó nombrar prometió "llevar la posición brasileña al G7". La ultraderecha entendió de que Bolsonaro se refería a Estados Unidos. Ahora espera que Donald Trump funcione en la reunión de Biarritz como contrapeso de Macron e incluso de Alemania. Antes de pronunciar se breve discurso, Bolsonaro mantuvo un contacto con su colega estadounidense.

Más allá del discurso público, el Gobierno está preocupado por las derivaciones de las críticas internacionales que se han escuchado en los últimos días. El politólogo Samuel Leré le dijo al diario paulista Folha que la advertencia de Macron puede ser el preludio de sanciones comerciales inmediatas contra productos brasileños como carne de res, la soya y el café. De hecho Finlandia, que preside actualmente la Unión Europea, ya propuso restringir importaciones.

EL PROBLEMA DE LA SEQUÍA

En estos días de desasosiego por la propagación de miles de focos de incendio, un 85% superiores a los de 2018, Bolsonaro dijo "sospechar" de la participación de las oenegé en maniobras conspirativas. Durante su comparencia televisiva, el presidente dijo que que el norte de Brasil enfrenta tradicionalmente por esta época del año un período de sequía, calor y vientos fuertes, por lo que los incendios son recurrentes. "Pese a que no están fuera del promedio de los últimos 15 años, no estamos satisfechos y vamos a actuar fuertemente para controlar los incendios", dijo.

Los satélites de la NASA han comprobado que la deforestación brasileña es 84% más alta que el año pasado. Douglas Morton, el jefe del Laboratorio de Ciencias Biosféricas en el Centro de Vuelo Espacial Goddard en Maryland, ha señalado que el fuego tiene que ver esencialmente con la tala de bosques poco profundos y no con la limpieza de pastos o la quema de bagazo. "No hay suficiente combustible para generar esas columnas de humo si solo se trata de limpiar el pasto", enfatizó. De acuerdo con Morton  la última vez que los satélites de la NASA detectaron una situación parecida se remonta al periodo 2002-2004, cuando la deforestación anual superaba los 20,000 km² por año y encendía las alarmas del ambientalismo.

EL PAPEL DEL EJÉRCITO

Bolsonaro  firmó un decreto que permite el envío de miembros y equipos de las Fuerzas Armadas a los estados amazónicos que los soliciten para ayudar a frenar la deforestación y extinguir las llamas. Los uniformados podrán participar en acciones preventivas y represivas contra los delitos ambientales en "áreas de frontera, en las tierras indígenas, en las reservas federales de conservación ambiental y en otras áreas de la Amazonia Legal".

La decisión constituye en los hechos la primera medida efectiva del Gobierno que horas antes menospreciaba la magnitud del problema y rechazaba las opiniones de otros países. El domingo pasado Bolsonaro había compartido un video de matanza de ballenas en las Islas Feroe, el archipiélago dependiente de Dinamarca

HUMO Y CENIZAS

Más allá de los debates políticos, la vida cotidiana se trastornas en las ciudades más cercanas a los desastres. Porto Velho y sus 600.000 habitantes volvieron a amanecer bajo un cielo ennegrecido por el humo de los incendios forestales próximos a la ciudad, capital del estado amazónico de Rondonia, que limita con una Bolivia donde también parte de la selva está ardiendo. La humareda generada por estos incendios forestales contiene un cierto grado de toxicidad, que ha redoblado el trabajo en hospitales de Rondonia, en los que las atenciones de pacientes que presentan problemas respiratorios se duplicaron en la última semana.