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La situación del expresidente de Brasil

El Tribunal Supremo suspende el traslado de Lula a una cárcel común de Sao Paulo

La defensa había denunciado que su traslado ponía en peligro al exjefe de Estado

Abel Gilbert

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. / AFP

El Tribunal Supremo de Brasil suspendió el traslado de Luiz Inácio Lula da Silva a una cárcel común del interior paulista después de que la defensa del expresidente denunciara que allí corría peligro su vida. Lula se encuentra alojado en la prisión de Curitiba, en el sudeste del país, donde cumple una pena de 8 años y 10 meses de prisión. La decisión de la jueza federal Carolina Lebbos de enviarlo al Presidio II de Tremembé, donde cumplen sentencias  o estuvieron recluidos un seminarista que terminó con la vida de sus padres, un hombre que asesinó a su hija de cinco años y un médico acusado de ser un violador en serie, había producido la indignación en el Partido de los Trabajadores (PT).

"No aceptamos que sea tratado como un prisionero ordinario. Queremos que conserve todos los derechos de su expresidente. Él ya está cumpliendo una sentencia injusta porque  es inocente. No queremos que sea aún más humillado", reaccionó a su vez Paulo Okamotto, del Instituto Lula. Para los abogados del exmandatario, Lula podía encontrarse ante una "situación de vulnerabilidad"  si lo obligan a compartir el comedor y el patio con reclusos peligrosos.

La defensa del fundador del PT presentó un recurso de amparo con carácter de urgencia para evitarlo. Por 10 votos a favor y uno en contra, la máxima corte del país atendió finalmente la petición y resolvió mantener a Lula en Curitiba hasta que se juzgue una petición de hábeas corpus que está pendiente de análisis.

Una aliada de Moro

Lebbos es considerada una jueza incondicional de Sergio Moro, quien como magistrado impartió la primera condena de ocho años contra Lula y fue designado ministro de Seguridad y Justicia por el presidente Jair Bolsonaro. La situación de Moro en el Gobierno de ultraderecha se ha vuelto inestable desde que se filtraron los mensajes que ha intercambiado con el fiscal Deltan Dallagnol en sus tiempos de magistrado y que se relacionan con la falta de parcialidad en el proceso contra Lula por corrupción que lo llevó a la cárcel. "Moro está actuando a través de la Policía Federal para perjudicar a Lula", consideró la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann a través de las redes sociales. La diputada también se refirió a los riesgos para su seguridad. El gobernador del principal estado brasileño, João Doria, se mofó del reclamo de Hoffmann. "Tenga la seguridad de que será tratado como todos los demás prisioneros, de acuerdo con la ley. Incluso su compañero Lula, si lo desea, tendrá la oportunidad de hacer algo que nunca ha hecho en su vida: ¡trabajar!".

El traslado de Lula había sido pedido por el Superintendente de la Policía Federal, Luciano Flores por considerar que su presencia en la prisión de Curitiba altera la rutina de las instalaciones. En el exterior de la cárcel volvió a realizarse este miércoles la vigilia "Lula Libre".  

Lula, de 73 años, se encuentra preso desde el 7 de abril del 2018 en la sede de la Policía Federal de Curitiba, capital del estado de Paraná, tras ser condenado por corrupción pasiva y blanqueo de capitales en un caso vinculado con la Lava Jato.