27 oct 2020

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ENFERMEDAD CONTAGIOSA

¿Qué es el ébola y cómo afecta al ser humano?

En un año la enfermedad ha causado 1.803 muertos y 2.701 contagios en la República Democrática del Congo

Es el primer virus mortal localizado en una zona en conflicto

El Periódico

Un trabajador de Unicef mide la temperatura de un niño.

Un trabajador de Unicef mide la temperatura de un niño. / PAMELA TULIZO (AFP)

Hace un año, se declaró la epidemia de ébola en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC). Desde entonces, la enfermedad se ha cobrado la vida de 1.803 personas y ha infectado a 2.701 más, lo que hace que este sea el segundo peor brote de la historia y el primero localizado en una zona en conflicto.

¿Qué es el ébola y cómo se contagia?

El ébola es una enfermedad viral que produce fiebre hemorrágica en humanos y primates, fue descubierto en 1976 en Zaire, antigua denominación de la República Democrática del Congo. El virus suele ser transmitido por animales salvajes como monos y murciélagos, ya que el ser humano no es un portador natural.

No es posible que el virus se contagie por el aire. Las personas se infectan por contacto directo con líquidos y fluidos corporales (sangre, secreciones o vómitos) de personas ya enfermas o por el contacto con objetos ya contaminados.

"Si lo comparas con una gripe común, la tasa de contagio (del ébola) es muy inferior, pero el riesgo de muerte es mucho más alto", explica la coordinadora para el ébola de la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR), Nicole Fassina, desde la localidad congoleña de Goma.

El problema es que el virus tiene que ser detectado a tiempo y tratado en un centro especializado. La tasa de mortalidad es muy alta y el fallecimiento llega en muy pocos días. Sin embargo, si una persona no presenta síntomas, el nivel de contagio es prácticamente nulo.

¿Cómo afecta este virus al cuerpo humano?

A cada persona el virus le ataca de forma distinta, pero hay síntomas comunes muy visibles: "una fiebre alta en casi el 90 % de los casos, dolores de cabeza muy importantes y dolor de espaldamuscular", asevera el experto en ébola de Médicos Sin Fronteras (MSF), Luis Encinas. El problema es que muchos de estos síntomas son muy parecidos a los de la malaria.

El ébola destruye en muy poco tiempo el sistema inmunológico del enfermo. Una vez infectado, el virus se multiplica y va atacando a los órganos."Toda la parte muscular es lo primero que se ve afectado", explica Encinas.

¿Cómo se trata el ébola?

Los tratamientos contra el ébola siguen siendo experimentales y solo un tipo de vacuna -la rVSV-ZEBOV, de la farmacéutica Merck- se está usando actualmente para prevenir este brote en la RDC, con una tasa de efectividad del 97%, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los pacientes son aislados y tratados por sanitarios bajo trajes de protección completos, los ya característicos trajes amarillos.

Un trabajador de la salud se pone su equipo de protección personal antes de ingresar a la 'zona roja' de un Centro de Tratamiento de Ébola de Médicos sin Fronteras (MSF) / John WESSELS(AFP)

Esta vacuna, que permite crear anticuerpos, ayuda a los contagiados en su primera fase, pero la única cura sigue siendo "proteger tremendamente a tu gente, ir a un centro terapéutico en las primeras horas de los primeros síntomas cuando has tenido contacto con un paciente de ébola y tener un tratamiento", reafirma Encinas.

Ahora mismo hay cuatro fármacos que se usan, según cada paciente, de forma aislada o combinados.

¿Son habituales los brotes de ébola?

El Congo ha padecido 10 brotes en toda su historia. El actual fue declarado solo una semana después de que el Gobierno de la RDC declarara el fin de una epidemia anterior en la provincia de Ecuador, en el noreste del país (a 2.500 kilómetros de distancia), que duró apenas 3 meses y dejó 33 fallecidos en 54 casos.

El ministerio de Sanidad congoleño decretó el brote actual el 1 de agosto del año pasado. Aun así, los primeros casos podrían remontarse a mayo, cuando los medios locales hablaban de pacientes con una "enfermedad desconocida" que al principio pensaban que era "cosa de brujería".

A nivel mundial, el peor de los brotes de ébola fue declarado en marzo del 2014 en ConakriGuinea. El virus se extendió desde Guinea Sierra Leona y Liberia; y se registrarón más de 11.300 muertes y 28.500 contagios, según cifras de la OMS que podrían ser conservadoras.

¿Qué diferencia a esta epidemia de otras anteriores?

Por primera vez en la historia, el virus se refugia en una zona de conflicto, donde actúan más de un centenar de milicias y donde las labores de los sanitarios se han visto interrumpidas por ataques violentos de forma repetida.

A este escenario marcado por "zonas rojas" hay que sumar la desconfianza de la población local hacia los equipos humanitarios, autoridades y el Ejército. También existe un estigma que acarrea esta enfermedad y que hace que muchos prefieran ignorar sus síntomas o acudir a curanderos tradicionales.

Las cifras de ataques contra centros y equipos de respuesta suman 198, lo cual han acabado con la vida de 7 personas y han dejado 58 trabajadores sanitarios y pacientes heridos, según las cifras de la OMS.

La única manera de terminar con este brote es involucrar todavía más a las población local - muchos ya participan en campañas de sensibilización- y hacer que sean ellos quienes "lideren la respuesta”, según la coordinadora de la Cruz Roja.

¿Cuáles son los posibles escenarios futuros?

La OMS declaró este brote "emergencia de salud pública de alcance internacional" el pasado 17 de julio, días después de la confirmación de un primer caso de ébola en la gran urbe congoleña de Goma, con más de un millón de habitantes y ubicada a escasos kilómetros de la vecina Ruanda.

Desde entonces, se han intensificado las labores de prevención para evitar que este brote se expanda por populosas metrópolis o que cruce otras naciones como UgandaRuanda Sudán del Sur. También han aumentado las ayudas internacionales para la lucha, con 100 millones de dólares comprometidos por el Banco Mundial (BM).

Para Encinas, que haya habido casos confirmados en Goma o en Uganda, pero sin ningún caso autóctono, es decir, contagiado "in situ", es "una buena señal", y muestra que las medidas de prevención y detección están funcionando.

"Lo que sabemos es que hoy en Congo (la respuesta) no está funcionando porque 2 de cada 3 fallecidos de ébola mueren en casa sin saberlo", incide, no obstante.

Además, la OMS pide a la comunidad internacional más recursos a la hora de financiar, por su idiosincrasia, una respuesta de costes sin precedentes.

"Estamos lidiando con uno de los virus más peligrosos del mundo en una de las zonas más peligrosas del mundo", ha recordado Tedros Adhanom, director general de la OMS, en alusión a este brote enquistado desde hace un año en las provincias nororientales de Kivu del Norte e Ituri.