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cambio en el reino unido

La frontera de las dos irlandas, el gran escollo en la negociación del 'brexit'

El Gobierno de Johnson rechaza que Irlanda del Norte se mantenda en la unión aduanera una vez el Reino Unido abandone la Unión Europea

El Periódico

El secretario para Irlanda del Norte, Julian Smith, con el primer ministro británico, Boris Johnson, en Belfast.

El secretario para Irlanda del Norte, Julian Smith, con el primer ministro británico, Boris Johnson, en Belfast. / AFP

El principal escollo en las largas y complejas negociaciones del 'brexit' ha sido la cuestión de la frontera de las dos irlandas. El acuerdo alcanzado por la exprimer ministra británica, Theresa May, y Bruselas, que fue rechazado hasta tres veces por la Cámara de los Comunes, incluía la salvaguarda fronteriza ("backstop" en inglés). Una propuesta con la que se pretendía evitar que tras el "brexit" se restableciera una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, lo que iría claramente en perjuicio de sus economías y del proceso de paz norirlandés. El pacto supone mantener a Irlanda del Norte bajo normas del mercado único y el Reino Unido permanecería dentro de la unión aduanera, al menos durante un periodo transitorio.

La ala dura de los 'tories', que representa el actual primer ministro, Boris Johnson, siempre se ha opuesto a la salvaguarda ya que de hecho significaría que el Reino Unido no podría establecer relaciones comerciales con países de fuera de la Unión. El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), del que sigue dependiendo el Ejecutivo británico para gobernar en minoría, gracias a los 10 escaños que tiene en la Cámara de los Comunes, argumenta que un 'blackstop' dejaría a Irlanda del Norte aislada del resto del Reino Unido, lo que solo favorecería a los nacionalistas republicanos norirlandeses.

Acuerdos de paz

Durante los treinta años que duró el conflicto norirlandés la frontera estuvo sellada, con controles militares y aduaneros. La desconfianza entre la comunidad católica republicana y la protestante unionista era total. La firma de los acuerdo de paz en 1997, conocidos como los del Viernes Santo, hicieron que poco a poco se fuera levantando la frontera física, lo que ha contribuido a que haya mejorado y mucho la convivencia entre las dos comunidades. El 'brexit' ha cambiado las cosas, y el temor a una salida sin acuerdo ha resucitado los temores a que surjan de nuevo la violencia en Irlanda del Norte.