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Inseguridad y violencia

El Salvador: Trasladan de cárceles a 3.000 pandilleros de la Mara Salvatrucha

El Gobierno salvadoreño indicó que este proceso de cambios de prisiones es para debilitar su poder, ya que siguen operando y dando órdenes mientras se encuentran recluidos

El Periódico

El pasado 21 de agosto, un tribunal antimafia de El Salvador condenó a penas de hasta 100 años de prisión a 61 miembros de la MS13.

El pasado 21 de agosto, un tribunal antimafia de El Salvador condenó a penas de hasta 100 años de prisión a 61 miembros de la MS13. / REUTERS / JOSE CABEZAS

El Gobierno salvadoreño completó el traslado de 3.000 presos de la temida Mara Salvatrucha (MS13), a dos cárceles como parte de un plan de recuperación de territorios y para evitar que "sigan ordenando delitos desde la cárcel" a sus compañeros en las calles.

El Gobierno señaló en un comunicado que los traslados comenzaron el pasado 26 de julio y que solo este domingo, más de 1.500 presos fueron enviados a las cárceles de Ciudad Barrios (este) y Chalatenango (norte). "Estos traslados han permitido cortar las comunicaciones de los penales hacia el exterior y desmantelar la organización que tienen los pandilleros al estar recluidos mucho tiempo en una sola prisión", acotó la fuente.

Declaran estado de emergencia

El Gobierno de Nayib Bukele, decretó el pasado 21 de junio un estado de emergencia en las prisiones, por lo que los internos han permanecido encerrados en sus celdas y sin recibir visitas.

El pasado 18 de julio, Bukele ordenó levantar paulatinamente dicha emergencia para que los presos puedan "recibir sol, ir a talleres, a las granjas penitenciarias y recibir clases". No obstante, el gobernante señaló que las visitas se mantendrán prohibidas indefinidamente. Diversos activistas critican estas acciones y han denunciado que los internos son golpeados injustificadamente por los guardias.

Estrategia de lucha

El Gobierno lanzó el 20 de junio un plan para recuperar los territorios controlados por las pandillas y cortar sus fuentes de financiación con la concentración de unos 6.000 policías y soldados en 17 municipios.

Con la segunda fase de dicho plan, Bukele intenta disputar a las "maras" el reclutamiento de jóvenes. El Gobierno pidió recientemente al Congreso 91 millones de dólares para proyectos de educación, salud, empleo, becas, deporte, arte, agua potable y vivienda, que ejecutará la dirección de la Unidad de Reconstrucción de Tejido Social en comunidades con presencia de pandillas.