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cambio en el Reino Unido

Los principales retos para Boris Johnson

El nuevo primer ministro tendrá que hacer frente de forma inmediata a grandes desafíos, como el 'brexit' y sus consecuencias y las crisis con Irán

El periódico

Boris Johnson abandona la oficina central de su campaña en Londres.

Boris Johnson abandona la oficina central de su campaña en Londres. / AP / TOLGA AKMEN

Boris Johnson no va a tener nada fácil su gestión como primer ministro del Reino Unido. El país está inmerso en una gran incertidumbre por el 'brexit', que ha marcado y condicionado la política del Gobierno de Londres. Estos son los principales retos a los que Johnson deberá dar respuesta:

'Brexit'

Es el gran dosier al que debe de hacer frente de forma inmediata el nuevo primer ministro británico. El 'brexit' ha envenedado la vida política del país desde el referéndum de junio del 2016, donde los partidarios de la salida de la UE obtuvieron una sorprendente victoria con el 52% de los votos. Johnson lo ha dicho por activa y pasiva. Su intención es que el Reino Unido abandone la UE el 31 de octubre, con o sin acuerdo previo. Durante su primera comparecencia ante la Cámara de los Comunes como primer ministro el pasado jueves, Johnson dejó bien claro que el acuerdo que pretendía fijar su antecesora, Theresa May, con Bruselas era inaceptable. En todo caso, parece no importarle demasiado que al final el Reino Unido se vaya de la UE sin acuerdo. Sea cual sea el resultado final, el nuevo hombre fuerte del Gobierno de Londres ha prometido a los británicos una "nueva era de oro" para el Reino Unido. Johnson ha anunciado que ha encomendado al que de hecho es el número dos del Ejecutivo, Michael Gove, volcarse en los preparativos para que el país afronte una salida sin acuerdo como "máxima prioridad". "El Reino Unido está más preparado de lo que muchos creen, pero no estamos aún tan preparados como deberíamos", ha admitido.

Corta mayoría parlamentaria

El Partido Conservador cuenta con 310 diputados. Gracias al apoyo de los 10 diputados de Partido Unionista de Irlanda del Norte, los 'tories' mantienen la mayoría solo por dos escaños. Se trata de una mayoría frágil ya que algunos diputados eurófilos conservadores ya han manifestado que se opondrán a una salida sin acuerdo. Otro obstáculo adicional es que el Partido Laborista podría presentar una moción de confianza contra el Gobierno de Johnson, lo más probable después de las vacaciones parlamentarias, que acaban el 3 de septiembre. Si logran sacar adelante la moción, se convocarán elecciones legislativas, lo que podría cambiar el equilibrio de fuerzas y retrasar el proceso del 'brexit'. En todo caso, no son pocos los que opinan que es el propio Johnson el que está contemplando la celebración de nuevos comicios anticipados, incluso se especula para este mismo mes de octubre. El primer ministro querría capitalizar el empuje de su llegada al poder antes de que la realidad del 'brexit' lleve al país a la recesión y las promesas no cumplidas se vuelvan contra él. La necesidad de un mandato popular en las urnas y sobre todo de una mayoría suficiente para gobernar puede hacerle tomar esa decisión.

Riesgos económicos

Todos los indicadores señalan que la economía del Reino Unido entrará en recesión si la salida de la UE se lleva a cabo sin acuerdo previo. De ser así y según la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, la libra esterlina caería un 10% justo después de efectuarse el 'brexit'. También se produciría una "grave desaceleración" de la economía y la inflación podría alcanzar el 4,1%, según el Instituto Nacional de Investigación Económico y Social. Un enome reto al que deberá hacer frente el nuevo ministro de Finanzas, Sajid Javid, un exbanquero que ocupó el cargo de ministro del Interior en el Gobierno de Theresa May. Las posibles turbulencias económicas no parecen inquietar tampoco a Johnson, que ha prometido un país "limpio, verde, próspero, unido, lleno de confianza y ambicioso".

Tensión con Irán

Johnson ha llegado al poder en un momento en el que las relaciones entre Londres y Teherán son particularmente tensas, después de la retención el viernes por parte de Irán de un petrolero británico, quince días después de que el Gobierno de Londres retuviera también un barco cisterna iraní en el estrecho de Gibraltar. La llegada de Johnson al 10 de Downing Street va a hacer que el Reino Unido apuntale aún más su alianza con los Estados Unidos de Donald Trump. La sintonía entre ambos políticos es prácticamente total. Cuando Johnson salió elegido jefe de filas de los 'tories' y por consiguiente nuevo primer ministro, Trump no dudó en afirmar que el político británico era como él.