cambio en el reino unido

El amargo adiós de Theresa May

Su mandato ha resultado estéril, sin lograr solucionar al 'brexit'

Theresa May junto a su marido Philip May saludan tras abandonar Downing Street.

Theresa May junto a su marido Philip May saludan tras abandonar Downing Street. / AP / TIM IRELAND

Se lee en minutos

Begoña Arce

Theresa May es persona de pocos amigos y menos aún en los círculos políticos. Desde los tiempos de la universidad su apoyo incondicional es Philip, su marido.  Él la ha acompañado discretamente, desde la galería del público de la Cámara de los Comunes, en las comparecencias más difíciles de su mandato. Este miércoles ha estado a su lado durante el breve discurso final, con el que May se ha marchado de la residencia oficial de Downing Street. Juntos han caminado después hacia el coche oficial, que debía conducirles al Palacio de Buckingham para presentar su renuncia a la reina. No hay ceremonia más dura para un primer ministro británico que este cruel traspaso de poderes ante las cámaras del mundo.

Las últimas palabras de May, sin lágrimas esta vez, han sido para desear buena suerte a su sucesor, Boris Johnson, “porque sus éxitos serán los de nuestro país, y espero que haya muchos”. Pero también ha advertido de la importancia de que el ‘brexit’ se resuelva de forma adecuada para el país. “La prioridad inmediata es completar nuestra salida de la Unión Europea de una forma que funcione para todo el Reino Unido”.

Turno de preguntas

Te puede interesar

En los Comunes, poco antes, la aún primera ministra celebró su último turno de preguntas y respuestas. En sus intervenciones, conservadores y miembros de la oposición abalaron su “integridad”, “dedicación” y “entrega al servicio público”. La veterana laborista, Harriet Harman, le recomendó con cariño que la próxima vez tenga cuidado de quien toma su mano, en alusión a Donald Trump.  

May prometió que, como diputada, apoyará a su sucesor, el mismo que torpedeó continuamente su mandato durante los tres años y once días que ha durado, como recordó un parlamentario. Un tiempo estéril. El balance de May es desastroso.  El ‘brexit’ acaparó por completo su agenda y se ha ido sin resolverlo.