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COMPARECENCIA DE VERANO

Merkel da su apoyo a las congresistas despreciadas por Trump

La cancillera alemana defiende una reforma europea del sistema de asilo y la presión en las calles del activismo climático

Carles Planas Bou

La cancillera Angela Merkel, tras su tradicional comparecencnia de verano en Berlín.

La cancillera Angela Merkel, tras su tradicional comparecencnia de verano en Berlín. / CLEMENS BILAN (EFE)

“¡Mandadlas de vuelta! ¡Mandadlas de vuelta!”. Donald Trump interrumpía su discurso para dejar que miles de sus huestes pidiesen expulsar de Estados Unidos a mujeres congresistas demócratas no blancas que, como Ilhan Omarse han atrevido a criticar al presidente y su relación con el Estado de Israel. Días antes, el magnate las señaló en Twitter dejando caer un “por qué no te vuelves a tu país” que ha levantado polvo al otro lado del Atlántico.

Este viernes la cancillera alemana, Angela Merkel, no ha dudado en criticar rotundamente las discriminatorias palabras de Trump. “Sin duda alguna rechazo esos comentarios y quiero mostrar mi solidaridad con las cuatro congresistas que él atacó”, ha remarcado, en respuesta a una pregunta de un periodista en su tradicional rueda de prensa de verano.

La cancillera empieza ahora un breve periodo de vacaciones después de un mes en el que sus temblores públicos han hecho saltar las alarmas sobre un posible problema de salud. Sin embargo, Merkel ha querido descartar esas especulaciones asegurando que se encuentra “saludable” para seguir al frente del Gobierno. Justo hoy, una encuesta del canal ZDF revelaba que un 80% de los alemanes consideraba esos posibles problemas como un asunto privado.

Reforma migratoria

Aunque con el más que cuestionable pacto con Turquía la llegada de refugiados a Europa ha descendido en los últimos años, el Mediterráneo sigue siendo una gigante fosa común para aquellos que huyen de la miseria. Desde que el verano del 2015 optó por una política migratoria de puertas abiertas —que ha ido cerrando—, Merkel pidió un sistema de cuotas para repartir esas personas de forma equitativa entre los estados de la UE. “El rescate marítimo no es solo una obligación, sino también un imperativo de la humanidad”, ha asegurado.

Con una aliada como Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea, la cancillera ve con más optimismo una posible reforma de la Convención de Dublín, que establece como norma que solo se puede solicitar asilo en el primer país europeo al que se llega, algo que termina sobrecargando a los países mediterráneos. Merkel ha apoyado así la intención de su compañera de partido de corregir esos errores. En septiembre se debatirá en Malta un mecanismo voluntario de reparto de refugiados entre los Estados solidarios.

Elogios al activismo climático

El encuentro de Merkel con los medios de comunicación ha tenido lugar mientras por las calles de Berlín cientos de estudiantes volvían a protestar contra el cambio climático como llevan haciendo cada viernes desde hace meses. La cancillera ha querido reconocer el esfuerzo de la activista medioambiental Greta Thunberg y del movimiento ‘Fridays for Future’. “La seriedad con la que los jóvenes nos señalan que sus vidas están en juego nos ha llevado sin duda a actuar con mayor decisión en este sentido”, ha añadido.

El próximo 20 de septiembre el gabinete climático del Gobierno anunciará un nuevo paquete de medidas con el que pretenden cumplir con los objetivos climáticos del país de cara al 2030. Una de ellas será la introducción de un impuesto al CO2, la forma “más eficiente” de incentivar medios más sostenibles. Sin embargo, Alemania no ha hecho los deberes de momento y a pesar de ser un país rico sigue sin destinar suficientes recursos para transformar su economía hacia modelos más sostenibles.

Afianzando su legado

Como era de esperar, Merkel ha utilizado ese acto con la prensa para defender la promoción de dos de sus más estrechas aliadas: por un lado, el nombramiento de su heredera Annegret Kramp-Karrenbauer como ministra de Defensa, y por el otro, la elección de Von der Leyen como presidenta de la Comisión Europea. Ambos movimientos permiten a la cancillera abonar el terreno para que florezca cuando ella abandone el cargo en el 2021.

Merkel confía en no terminar su mandato de forma abrupta y mantener a flote su gobierno junto a los socialdemócratas (SPD), con quienes asegura estar trabajando “de forma muy, muy fiable”. No obstante, la crisis perpetua en la que sus socios viven instalados puede llevarles a optar por una salida del Ejecutivo el próximo diciembre, cuando deben revisar ese acuerdo de Gran Coalición. De hacerlo precipitarán el adiós de la cancillera y el fin de la era Merkel.