Ir a contenido

El acuerdo de paz en problemas

La justicia colombiana ordena la captura de exlíder de las FARC, Jesús Santrich

El Supremo activó una circular roja de la Interpol por no presentarse al proceso en su contra por presunto delito de narcotráfico

Medios bogotanos suponen que el ex insurgente se encuentra en algún lugar de Venezuela junto con Iván Márquez

Abel Gilbert

Jesús Santrich, exlíder de las FARC, celebrando que la Corte Suprema le concedió su libertad.

Jesús Santrich, exlíder de las FARC, celebrando que la Corte Suprema le concedió su libertad. / Reuters

La Corte Suprema de Justicia colombiana emitió una orden de captura contra el congresista y exlíder de las FARC, Seuxis Paucias Hernández, alias "Jesús Santrich".  Ante la "inasistencia injustificada"  del ex guerrillero y uno de los negociadores del acuerdo de paz, la Sala Especial de Instrucción del máximo tribunal, que esperaba su declaración en una causa por presunto delito de narcotráfico, decidió pedir a Interpol que lo capture dentro o fuera del país. "Santrich se fue para no volver. Esa es la conclusión de esta jornada en la que faltó a su cita judicial", señaló el portal de la revista bogotana Semana.

El proceso contra Santrich se abrió por supuestas acciones relacionadas con el negocio de los estupefacientes que habrían sido cometidas después del 1 de diciembre de 2016 cuando entró en vigor el acuerdo de paz firmado por el Gobierno y las FARC el 24 de noviembre de ese año. La justicia de Estados Unidos ha pedido su extradicción. Sin embargo,  la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se opuso alegando que el Departamento de Justicia norteamericano "no remitió las evidencias solicitadas". Santrich, quien estaba bajo arresto, fue liberado. Su salida de la prisión provocó un remezón en la justicia colombiana.

El ex guerrillero asumió el pasado 11 de junio como representante a la Cámara. Al tomar posesión de su banca se comprometió a cumplir y defender la Constitución y las leyes. Pero 19 días después de juramentar con la mano izquierda en alto dejó plantado a su seguridad durante una visita al Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Tierra Grata, situado en el departamento del Cesar (norte). Desde entonces, su paradero es "desconocido". Su desbandada provocó cimbronazos en la Corte Constitucional y la JEP que había frenado la extradición. 

Antes de esfumarse, para disgusto de propios y extraños, Santrich insistía que la causa en su contra había sido armada por la DEA en Colombia y que el video incriminatorio había sido manipulado. ¿Dónde se encuentra ahora? Según Semana, "para nadie es un secreto que se oculta en algún punto del lado venezolano de la frontera y muy seguramente junto a su compañero de armas Iván Márquez", el otro comandante que negoció la paz y abandonó las filas de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), el partido heredero de la insurgencia . "Para materializar su detención Colombia no contará con el régimen de Nicolás Maduro".

Decepción y desconcierto en las FARC

La agrupación política que reinvindica el legado de la antigua guerrilla tiene un nuevo problema con la huída de Santrich. Durante meses reclamó su libertad y lo consideró un "preso político". Al abandonar sus responsabilidades, el legislador no solo cometió "un grave incumplimiento al Acuerdo de Paz" sino también "un incumplimiento a los miles de guerrilleros que si están comprometidos con la construcción de la paz". Santrich, añadió, "no solamente es un militante de nuestro partido, sino que hace parte de su dirección y ocupa una curul en la Cámara de Representantes a nombre de nosotros. Tiene responsabilidades políticas muy serias con todos los que confiamos en él". Lo que hizo "nos decepciona y lastima profundamente".

El Consejo Nacional de la organización aseguró que mantendrá no obstante su palabra de cumplir con todos los puntos del pacto suscrito en La Habana a pesar de los incumplimientos del Poder Ejecutivo que encabeza  Iván Duque. Al menos 134 ex insurgentes fueron asesinados en los últimos dos años por grupos paramilitares. El acuerdo firmado en 2016 es "un hito histórico de singular trascendencia para el futuro del país" y "un compromiso sagrado que adquirimos con el Estado, el pueblo colombiano y la comunidad internacional". Lamentó a su vez que Santrich le haya dado argumentos a los sectores derechistas que cuestionan los términos en los que se dio la finalización de un conflicto armado de más de medio siglo.