Ir a contenido

A LOS 81 AÑOS

Muere el expresidente argentino Fernando de la Rúa

"Su trayectoria democrática merece el reconocimiento de todos los argentinos", dice Macri tras anunciar el deceso

Fue el jefe de Estado que aplicó el corralito financiero y el estado de sitio para detener el colapso económico

Abel Gilbert

El expresidente de Argentina, Fernando de la Rúa. 

El expresidente de Argentina, Fernando de la Rúa.  / Reuters

El expresidente argentino Fernando de la Rúa ha fallecido este martes en Buenos Aires a los 81 años, apenas unas horas después de haber sido hospitalizado. "Lamento el fallecimiento del expresidente Fernando de la Rúa. Su trayectoria democrática merece el reconocimiento de todos los argentinos. Acompañamos a su familia en este momento", dijo el actual mandatario Mauricio Macri en su cuenta de Twitter. El recuerdo de buena parte de la sociedad relaciona a De la Rua con el "corralito financiero" con el que intentó detener el inevitable colapso económico que lo obligó a dimitir a fines de 2001. Antes de abandonar la sede del Poder Ejecutivo en helicóptero, había decretado el Estado de sitio. Las protestas contra las medidas que intentó llevar a cabo su ministro de Economía, Domingo Cavallo, provocaron 33 muertos.

"Dicen que soy aburrido". Así se autodefinio De la Rua durante la campaña electoral que lo llevó a fines de 1999 a la presidencia. Su carrera política había comenzado de manera tan precoz como exitosa. En 1973 se convirtió en el senador más joven de la historia republicana cuando en nombre de su partido, la Unión Cívica Radical (UCR), derrotó en las urnas al peronista de ultraderecha Marcelo Sánchez Sorondo. Desde ese momento, De la Rua, un abogado de provincia y moderado al extremo, quedó asociado a la idea del "mal menor" en la política argentina. 

Durante la última dictadura (1976-83) no tuvo ningún papel dentro de su partido y se refugió principalmente en la actividad privada. Tras la derrota de los militares ante Gran Bretaña durante la guerra de las Malvinas, el país inició su transición institucional. Fue entonces que De la Rua le disputó sin suerte el liderazgo partidario a Raúl Alfonsín, quien encarnaba en ese momento las aspiraciones de renovación progresista del radicalismo.

UNA CARRERA ASCENDENTE

Fue diputado en 1991, senador un año más tarde y el primer jefe de Gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires en 1996, el trampolín de su pelea por la presidencia en una alianza con el centroizquierda que se rompió pocos meses después de asumir.  Los publicistas lo mostraron como alguien que reconoce su falta de carisma pero en el que los argentinos podían confiar. En rigor, "Chupete", como se lo conocía, era un político muy desconfiado, al punto de que durante su presidencia delegó a Antonio, su hijo mayor y entonces novio de la cantante colombiana Shakira, algunos de los asuntos estratégicos de la gestión. De acuerdo con los relatos periodísticos de entonces, el presidente decretó el Estado de sitio siguiendo su consejo. La presidencia terminó abruptamente.

De la Rua cavó su tumba política desde el momento en que decidió continuar el modelo económico de su antecesor, Carlos Menem, que equiparaba el valor del dólar al peso, la moneda nacional. La llamada "convertibilidad monetaria" lo obligó primero a un severo ajuste fiscal que implicó la reducción de las pensiones y salarios. Cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) se negó a un nuevo préstamo, al Gobierno no le quedó otra alternativa que el "corralito". Casi dos décadas más tarde, Macri aplica las mismas restricciones del gasto público pero el FMI ha aprendido la lección y ha girado más de 50.000 millones de dólares a Argentina para enfrentar su severa crisis económica.

Los últimos meses de De la Rua en la presidencia fueron de un declive que solo concluyó con su subida a un helicóptero. Un programa televisivo, "Show match", se mofaba de él de manera descarnada a través de un imitador.  Para atenuar los efectos de la burla, el propio presidente apareció una noche  frente a su imitador. Pero el De la Rua "real" se equivocó en el estudio televisivo en más de una oportunidad, hundiendo más su imagen.  El extinto mandatario siempre se ha sentido víctima de una conjura del peronismo que lo sacó del poder. En varias oportunidades respaldó a Macri. Su partido, la UCR, forma parte de la coalición de Gobierno."El balance es totalmente positivo", dijo.

Al dimitir, Argentina enfrentó una crisis histórica con seis presidentes en pocos días. Ya no había liugar en la política para De la Rúa. Abandonó por completo la actividad pública. Solo volvió a convertirse en noticia por sus problemas de salud. Al conocerse su deceso, la ex presidenta Cristina Kirchner y diferentes dirigentes del peronismo y el radicalismo, expresaron sus condolencias a la familia.

Temas: Buenos Aires