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ELECCIONES EN GRECIA

La desilusión y emigración de los jóvenes griegos

Casi medio millon de jóvenes griegos ha abandonado el país para buscar mejores oportunidades en Europa desde el 2008

Adrià Rocha Cutiller

Protesta en Atenas de los afiliados al sindicato comunista PAME.

Protesta en Atenas de los afiliados al sindicato comunista PAME. / AP / Yorgos Karahalis

Perséfone tiene un vago recuerdo —si es que lo conserva— de lo que era o fue Grecia antes de que todo pasase: antes de que se declarase la crisis económica mundial y el país heleno entrase en el ciclo de recesión, rescates, austeridad, pobreza y recortes en el que aún, de hecho, sigue inmerso. Han pasado diez años de ese inicio y solo ahora Grecia, parece, empieza a recuperarse: el producto interior bruto (PIB), desde el 2017, está en ascenso, aunque tímidamente.

Perséfone tenía 8 años la última vez que eso pasó y, como muchos miembros de su generación, piensa en emigrar. «He pensado en marcharme del país para estudiar cuando acabe la universidad —dice la joven, de 18 años—. Y después volver. La gente joven es la responsable del futuro del país, y si nos marchamos y no luchamos por nuestro futuro, entonces no solucionaremos nada. La gente de mi edad se marcha porque está decepcionada y creen que Syriza no ha hecho lo suficiente».

Muchos jóvenes dicen y piensan lo mismo: que Syriza, al llegar al poder en el 2015, prometió mucho. Que Syriza, al gobernar, cumplió poco. Que Tsipras, cuyo objetivo era acabar con la austeridadacabó aplicándola.

Vivir con 400 euros

Y, por supuesto, esta austeridad ha tenido su impacto: el salario mínimo se ha reducido a 650 euros, con lo que es imposible vivir dignamente en Grecia. Pero la situación es aún peor, porque el trabajo se ha precarizado tanto que muchos jóvenes consiguen empleo, sí, pero de media jornada y con salarios de alrededor de 400 euros. Luego, acaban trabajando jornadas completas, pero sin declararlo.

«Los jóvenes necesitamos mejores salarios. Si te pagan más en Bélgica, pues te marchas a Bélgica. No puedes vivir aquí con 400 euros. Es imposible. Se ha encarecido todo. Solucionar estos problemas necesita tiempo. No creo que Mitsotakis [el ganador de las elecciones de este domingo, presidente de Nueva Democracia (ND)] pueda solucionar el problema de la economía del todo en los próximos cuatro años porque las inversiones necesitan tiempo. Pero confío en él», dice Yánnis, votante de ND.

«Los jóvenes que se marchan tienen una mentalidad capitalista. Piensan que si me va bien y mejor que a los demás, entonces sobreviviré, lo que está muy mal, porque creo que tenemos que movernos todos juntos hacia delante», piensa Perséfone.

Kyriakos Mitsotakis ha prometido, durante la campaña electoral, bajar los impuestos a mansalva y en todos los frentes posibles. Y hacerlo, sobre todo, a las empresas, siguiendo el mantra liberal que indica que esto servirá para que suban las contrataciones.

Pero esta política, durante los años de austeridad, ha acabado generando empleo precario. La tasa de desempleo juvenil, en Grecia, sigue disparada al 40%, lo que ha provocado que, durante los años de la cisis —del 2008 al 2019— medio millón de jóvenes griegos hayan abandonado el país en busca de otras oportunidades, sobre todo en Europa. Medio millón, en un país de 10 millones, es una cifra estratosférica: el 5% del total de la población griega se ha marchado en menos de diez años.