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Ursula von der Leyen, una aliada de Merkel en la CE

Conocida como la cara social de los conservadores alemanes, es partidaria de la integración europea y la única ministra que ha acompañado a la canciller desde 2005

Carles Planas Bou

Ursula von der Leyen, la nueva presidenta de la Comisión Europea.

Ursula von der Leyen, la nueva presidenta de la Comisión Europea. / Tobias SCHWARZ / AFP

Una mujer alemana al frente de la Comisión EuropeaEn un inesperado giro de guión, la ministra de Defensa Ursula von der Leyen va  a ocupar el cargo institucional más importante en la política continental. Poco conocida fuera de Alemania, el relevo a Jean-Claude Juncker abre muchos interrogantes.

Bruselense de nacimiento, Von der Leyen es considerada del ala liberal de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Tras una tardía entrada en el mundo político en 2005 se subió al primer gabinete de Angela Merkel como ministra de Asuntos Familiares. Cercana y fiel a la cancillera, es la única política que la ha acompañado en toda su trayectoria, algo que ha hecho sonar su nombre en innumerables ocasiones como hipotética sucesora de la líder conservadora.

Conciencia social de la CDU

En su primera etapa se convirtió en una de las caras más amables del partido conservador, defendiendo la introducción de un salario mínimo en el país, limitar las restricciones para favorecer la llegada de trabajadores extranjeros, así como introducir una cuota de mujeres en las directivas empresariales. En este último punto chocó con la cancillera, reacia a marcar directrices a las grandes empresas. Madre de siete hijos, también reforzó la educación preescolar. El 2017 votó a favor de la aprobación del matrimonio homosexual.

Conocida como la conciencia social del gabinete, Von der Leyen fue criticada por los sectores más conservadores de su partido y aplaudida por los partidos de izquierda. El 2010 los varones del partido tumbaron su candidatura a la presidencia de Alemania, impulsada por Merkel, y ante la negativa siguió en el cargo. Durante sus primeros años como ministra vio como los recortes del gobierno impulsaron la precarización de la clase trabajadora.

Europeísta convencida

"Tiene mucho más conocimiento de Europa que la mayoría de políticos nacionales", ha comentado Henrik Enderlein, presidente del Instituo Jacques Delors de Berlín. Europeísta convencida, Von der Leyen se ha mostrado partidaria de una mayor integración de los ejércitos europeos y tiene por ideal una federalización a gran escala para crear unos "Estados Unidos de Europa".

A pesar de su contrastada experiencia política, su currículum se ha visto manchado por las mentiras. En 2016 una comisión de la Escuela de Medicina de Hannover dictaminó que Von der Leyen había plagiado parte de su tesis doctoral, una infracción técnica que no afectó a la parte central de la disertación y que, por lo tanto, no supuso una retirada de su título académico.

Un ministerio complicado

Los que apoyan su nombramiento ven su trayectoria en el gobierno como satisfactoria a pesar de tener que lidiar con cargos “complicados” como el ministerio de Defensa, una cartera nada sencilla en un país de tradición antimilitarista como Alemania. En diciembre del 2013 Merkel dio la sorpresa al elegirla para convertirse en la máxima autoridad de un mundo tan masculinizado como el ‘Bundeswehr’, el ejército alemán. Unos vieron su designación como señal de la confianza de la canciller; otros, como una manera de desgastar una popularidad que podía rivalizar con Merkel.

Desde ahí ha impulsado una remilitarización del Ejército y rompió un tabú al mandar armas a los combatientes kurdos contra el Estado Islámico. En el plano exterior también ha defendido las negociaciones diplomáticas con Rusia para desescalar el conflicto en el este de Ucrania.

Von der Leyen ha tenido desencuentros con la jerarquía militar por criticar su "falta de actitud" ante la presencia de radicales de extrema derecha en sus filas pero, aún así, ha conseguido mantenerse como máxima responsable de esta cartera durante seis años, más que ninguno de sus predecesores en las últimas dos décadas. Eso no ha evitado que el expresidente del parlamento europeo, Martin Schulz, haya criticado su elección y la haya considerado "la ministra más débil de Alemania".