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La situación del ex presidente de Brasil

El Tribunal Supremo rechaza las peticiones de libertad de Lula

La máxima autoridad judicial desestima dos habeas corpus presentados por la defensa del exmandatario

Todavía debe pronunciarse sobre la integridad ética de Sergio Moro, el juez que condenó a Lula y actual ministro de Bolsonaro

Abel Gilbert

Una seguidora de Lula da Silva pide su liberación. 

Una seguidora de Lula da Silva pide su liberación.  / Reuters

Luiz Inácio Lula da Silva deberá permanecer todavía en la cárcel de Curitiba. La sala segunda del Supremo Tribunal Federal (STF) rechazó dos peticiones de libertad presentadas por los abogados del expresidente. Una vez conocido el dictamen, el presidente Jair Bolsonaro publicó en twitter una bandera de Brasil. Pero la victoria cantada por el Gobierno de ultraderecha podría convertirse en derrota, entre otras cosas porque la principal instancia judicial todavía no se ha pronunciado por completo sobre la cuestión de fondo: las sospechas de parcialidad que recaen contra Sergio Moro, el juez que condenó a Lula y que, según la defensa del exmandatario, recibió como premio el cargo de ministro de Justicia. La imagen de Moro es objeto de fuertes cuestionamientos desde que se divulgaron sus conversaciones privadas con el fiscal de la llamada operación Lava Jato, Deltan Dallagnol.

El STF había reducido recientemente la pena de Lula de 12 a ocho años, pero no le concedió la libertad. A pesar de que los pedidos de los letrados de Lula no prosperaron, se empieza a verificar una nueva correlación de fuerzas dentro del STF. El rechazo de uno de los habeas corpus se impuso por tres votos contra dos. No obstante, en el entorno del exmandatario parecían esperar una noticia mejor.

Aunque Bolsonaro celebró la decisión del STF, algunos analistas consideran que al ex capitán del Ejército no le disgustaría ver al fundador del Partido de los Trabajadores (PT) fuera de la prisión para volver a polarizar a la sociedad en momentos en que su imagen pública se derrumba y su Gobierno profundiza su deriva política. "Lula en la calle, aunque sólo temporalmente, sería una bendición inesperada", señaló al respecto el diario paulista Folha. "Vería reforzada su bandera antipetista".

LAS IMPUGNACIONES 

"No se trata de cuestionar la justa y necesaria lucha contra la corrupción -que también es nuestra, desde mucho. Pero, sí, tenemos indignación con el uso de esta causa como manto para ocultar y atender intereses políticos e ideológicos oscuros, incluso con graves violaciones a la soberanía nacional mediante", señalaron a través de un documento conjunto Fernando Haddad, el candidato del PT en los comicios que llevaron en 2018 a la presidencia a Bolsonaro, el académico Flávio Dino, el abogado penalista Roberto Requião y la líder indígena Sonia Guajajara.  "Estamos seguros de que no fue un juicio justo en la medida en que el objetivo principal era sacar a Lula de las elecciones. Es evidente, más que nunca, que no hubo trato igualitario a las partes. Todo ahora está explicado por intermedio de las conversaciones publicadas por The Intercept", añadieron sobre las revelaciones que hizo el portal en internet de los intercambios entre Moro y el fiscal.

El periodista Glenn Greenwald, fundador de The Intercept Brasil, señaló este mismo martes que los mensajes dados a conocer por el sitio,  muestran que Moro era "el jefe de los fiscales"  de la causa Lava Jato Para el presidente del Senado Federal, David Alcolumbre, de una de las fuerzas que integran el Gobierno de ultraderecha (Demócratas), si los intercambios a través de la aplicación Telegram hubieran pertenecido a un legislador, "ya estaría preso".  Alcolumbre consideró que Moro sobrepasó el límite que regula las relaciones entre un juez y las partes del proceso. "Desde el punto de vista ético, lo ha superado. Porque el juez no puede hablar con el procurador". El ex presidente Fernando Henrique Cardoso calificó la actitud de Moro de "pecado venal" aunque "no mortal".

VIAJE SOSPECHOSO

El Congreso espera que Moro responda pronto a las preguntas que le rondan a parte de la sociedad y los nuevos interrogantes de las últimas horas. El ministro viajó a Estados Unidos el pasado fin de semana para entrevistarse con los principales órganos de seguridad e inteligencia de la administración de Donald Trump. El objetivo declarado fue el de fortalecer los lazos. "¿Se escapó? ¿Qué teme Moro?", quiso saber la presidenta nacional del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffmann (PT-PR).