Ir a contenido

Operación secreta

Australia rescata a ocho niños en Siria hijos de yihadistas muertos

Esta fue el primer operativo para evacuar a menores atrapados en la guerra y ponerlos en una zona segura, según informaron las autoridades australianas

El Periódico

Un grupo de niños en un campo de refugiados en Siria.

Un grupo de niños en un campo de refugiados en Siria. / AFP / NAZEER AL KHATIB (AFP)

El gobierno de Australia rescató en una operación secreta a ocho hijos de dos fallecidos combatientes yihadistas de un campo de refugiados del norte de Siria, en la primera operación de evacuación de menores atrapados en la guerra contra el Estado Islámico (EI) en Oriente Medio.

El grupo de evacuados incluye a tres hijos y dos nietos del conocido combatiente yihadista australiano Khaled Sharrouf, quien en 2014 divulgó imágenes en las redes sociales de uno de sus pequeños sosteniendo una cabeza decapitada.

Pueden estar en Irak

Se desconoce a dónde fueron llevados los evacuados, entre los que están la hija mayor de Sharrouf y su esposa Tara Nettleton, Zaynab, de 18 años, quien habría sido rescatada con sus dos hijos y podría haber dado a luz a un tercero.

 “No puedo decirlo (dónde se encuentran) pero creemos que están en Irak. No sé los detalles”, dijo a la cadena pública ABC, el abogado Robert van Aalst, quien representa a Karen Nettleton, abuela de los hijos de Sharrouf y añadió que espera que los huérfanos se sometan a diversos exámenes antes de ser repatriados a casa.

El grupo de evacuados lo completan los dos hijos de Sharrouf -Hoda, de 17 años, y Humez, de 8- y los de otro combatiente, Yasin Rizvic, y su esposa también muerta, Fauzia Khamal Bacha, quienes se unieron al EI en 2014.

Celebran esta acción

El primer ministro australiano, Scott Morrison, confirmó la evacuación del campo de Al Hawl, en el norte de Siria, en una operación secreta que duró meses.

"Repatriar a estos niños no fue una decisión que el gobierno australiano tomó a la ligera. Como he dicho antes, mi gobierno jamás permitiría que ningún australiano sea puesto en peligro”, dijo Morrison que calificó a los padres que llevan a sus hijos a una zona de combate como “despreciables”.

La operación fue celebrada por organizaciones como Save The Children que a través de su director ejecutivo en Australia, Paul Ronalds, insistió en que estos menores “son víctimas inocentes de la guerra”.