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MURIERON 298 VÍCTIMAS

El fiscal holandés acusa a varios ciudadanos rusos del derribo del avión malasio en Ucrania

Todos ellos ocupaban cargos en las milicias y las fuerzas insurgentes prorrusas en Donetsk en el momento de la tragedia

Moscú ha negado reiteradamente su participación en los hechos y ha ofrecido numerosas versiones contradictorias

Marc Marginedas

Un investigador inspecciona los restos del avión malasio siniestrado. 

Un investigador inspecciona los restos del avión malasio siniestrado.  / MAXIM ZMEYEV (REUTERS)

La Fiscalía holandesa ha acusado este miércoles de asesinato a tres ciudadanos rusos y a un ucraniano por su participación en el derriboen julio del 2014, del Boeing 777 de Malaysia Airlines en el este de Ucrania, en el que murieron 298 personasIgor Girkin, apodado Strelkov (tirador), un veterano de las guerras de Chechenia y Yugoslavia que ocupaba entonces el cargo de ministro de Defensa en la autoproclamada República Popular de Donetsk (DNR, por sus siglas en ruso) y que últimamente había intevernido con frecuencia ante la prensa local, es el nombre de más relevancia de todos los mencionados.

Contactado telefónicamente por EL PERIÓDICO, Girkin se ha limitado a contestar lo siguiente, antes de colgar de forma abrupta: "Le diré lo mismo que a todos; no haré ningún comentario y los rebeldes no derribaron el avión".  

Los otros dos encausados con pasaporte ruso son Serguéi Dubinkin, al frente de los servicios secretos de la DNR quien, de acuerdo con el espionaje ucraniano, es también miembro del GRU, el servicio militar de inteligencia de Rusia, y Oleg Pulátov, su subordinado y encargado de desplegar la batería de misiles BUK en el lugar desde donde se realizó el disparo. El cuarto sospechoso es Leónid Járchenko, un ucraniano, también vinculado a las operaciones de traslado del arma.

Todos ellos habían sido identificados como sospechosos por el equipo de investigadores internacionales que dirige las pesquisas y que presentará de inmediato a las autoridades rusas una solicitud para interrogarles. Órdenes internacionales de busca y captura han sido ya emitidas por las autoridades judiciales holandesas, que han fijado para el 9 de marzo del 2020 la fecha de la vista. En Holanda se descarta que Moscú acceda finalmente a extraditar a sus propios ciudadanos, ya que la Constitución rusa lo prohíbe expresamente, y los acusados serán juzgados finalmente in absentia.      

Una unidad del Ejército ruso

La lanzadera antiaérea BUK que abatió al avión malasio, según determinó la investigación hace un año, pertenecía a la 53º Brigada Antiaérea del Ejército ruso, con base en Kursk, en el oeste de Rusia. Fue trasladada de forma secreta al territorio ucraniano desde el vecino país poco antes de la tragedia aérea, y repatriada nada más conocerse que había sido derribado un avión de pasajeros.

Paul Paulissen, jefe de la policía holandesa, ha destacado durante la rueda de prensa en la que se anunciaron las inculpaciones, que su trabajo no se terminaba el proceso judicial previsto el próximo año y que a partir de ahora se intentará determinar los integrantes de la cadena de mando que ordenó el disparo, con lo que no se descartan nuevas acusaciones. Paralelamente, Bellingcat, una página de investigación, ya ha publicado los nombres de varios sospechosos adicionales, además de los de los cuatro acusados. Pertenecen en su mayoria a ciudadanos rusos vinculados al GRU ruso aunque también a algunos ucranianos prorrusos. "Nuestra investigación es independiente de la oficial", ha advertido la publicación.      

Rusia, que en todos los años transcurridos desde el derribo ha venido ofreciendo diferentes versiones que se contradecían entre sí, ha vuelto a negar todas las revelaciones. "Una vez más, se vuelven a formular acusaciones totalmente infundadas", reza una declaración emitida por el Ministerio de Exteriores. Moscú posee derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, lo que impide formar un tribunal internacional ad hoc. Es la justicia de Holanda, país con mayor numero de víctimas mortales, la que ha asumido la tarea de enjuiciar a los responsables.