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Elecciones presidenciales

Trump lanza su campaña para la reelección

El presidente de EEUU protagonizará este martes un mitin en Orlando en el que dice que batirá récords de asistencia

Lucía Leal / Efe

Seguidores de Donald Trump mostrando su apoyo en las calles del estado de Florida.

Seguidores de Donald Trump mostrando su apoyo en las calles del estado de Florida. / AFP

El presidente de EEUU, Donald Trump, lanza formalmente este martes su campaña a la reelección, cuando faltan más de 16 meses para las elecciones de noviembre del 2020 y más de un año para que los demócratas decidan cuál de sus 24 precandidatos será el candidato a la Casa Blanca.  Los esfuerzos de Trump para mantenerse en el poder hasta el 2025 han marcado, de hecho, los dos últimos años cada día de su polémico mandato con una intensidad inédita en la historia presidencial del país.  

Este martes, el presidente dará el pistoletazo de salida a las 20.00 horas (02.00 horas de la madrugada del miércoles en España) con un mitin en Orlando (Florida). Será un espectáculo a su estilo. Se espera que 20.000 seguidores acudan al Amway Center, el estadio de los Orlando Magics de la NBA y que otros miles se concentren en el exterior, donde se instalarán pantallas gigantes para que "todo el mundo pueda seguirlo". Trump afirma que su equipo de campaña ha recibido más de 100.000 solicitudes para asistir. "Vamos a batir récords" de asistencia, ha asegurado el dirigente en Twitter, su canal de comunicación favorito.

Este mitin, al que acudirán la primera dama, Melania Trump, y el vicepresidente, Mike Pence, llega justo después de que su campaña despidiera a varios encuestadores cuyos sondeos internos, filtrados a la prensa, contenían datos desalentadores sobre las opciones de reelección del presidente en varios estados clave. Trump ha insistido este martes que esos son "sondeos falsos".

En campaña desde la investidura

El de Orlando será el mitin número 550 de Trump desde que anunció su primera campaña presidencial, hace cuatro años, según su campaña; y la recaudación de fondos para su reelección comenzó hace casi dos años, cuando apenas llevaba cinco meses en la Casa Blanca.

Ya en octubre pasado, Trump superó los 100 millones de dólares recaudados para su reelección, una cifra que supera con creces los 11 millones y los 2,4 millones que sus predecesores Barack Obama y George W. Bush recibieron, respectivamente, durante sus dos primeros años en el poder.

"Ningún otro presidente ha comenzado una campaña de reelección justo después de su investidura", ha explicado a Efe el historiador presidencial Bruce Miroff, de la Universidad de Albany (Nueva York). "Los predecesores de Trump seguramente habrían visto esa acción como una señal de que el presidente estaba más preocupado por ser reelegido que por gobernar, por su ambición personal que por el bien público", añade.

Karen Hult, experta en la Presidencia en la Universidad de Virginia Tech, opina que todos los mandatarios piensan en su reelección desde que llegan al poder, pero Trump se distingue por su "temprana recaudación de fondos" y sus "numerosos actos de campaña ante audiencias" formadas por su base de votantes. Esa engrasada maquinaria de reelección podría darle ventaja "en los estados clave, como Florida, Ohio, Pensilvania o Wisconsin", apunta Hult.

Encuestas nada halagüeñas

Pero las primeras encuestas internas de su campaña, filtradas a los medios, no han sido halagüeñas: le daban apenas el 39% de la intención de voto en Pensilvania, el 41% en Wisconsin y siete puntos menos en Florida que el favorito en la carrera demócrata, el exvicepresidente Joe Biden.

En una entrevista emitida este domingo en la cadena ABC News, Trump afirmó que "esas encuestas no existen" y que las que ha visto él muestran que va "ganando en todas partes".

Esta embarazosa filtración de sondeos internos ha llevado a su campaña a despedir a tres de sus encuestadores, en un aparente intento de tranquilizar a Trump con respecto a sus opciones de reelección.

Más allá de eso, la campaña de Trump para 2020 cuenta ya con unos 80 empleados a tiempo completo, quiere entrenar a 2 millones de voluntarios y planea una sofisticada operación sobre el terreno que contrasta con el equipo improvisado y sin apenas experiencia política que le llevó a la victoria en el 2016.