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Camino a las presidenciales de octubre

Argentina da un giro político al más puro estilo 'House of cards'

Macri elegió como candidato a vicepresidente al senador peronista Pichetto, una ex espada de los Kirchner

La designación impacta de cara a unos comicios en los que Cristina Fernández peleará por la vicepresidencia

Abel Gilbert

El presidente de Argentina, Mauricio Macri. 

El presidente de Argentina, Mauricio Macri.  / NATACHA PISARENKO (AFP)

La carrera electoral se puebla de sorpresas en Argentina. Mauricio Macri peleará por el derecho a un segundo período de Gobierno acompañado de un candidato a vicepresidente que viene del peronismo. Pero no cualquiera: el senador Miguel Ángel Pichetto fue nada menos que el hombre que Néstor y Cristina Kirchner en la cámara baja del Congreso. Defendió a capa y espada sus proyectos y no dudo en llamar "Judas" al vicepresidente Julio Cobos cuando, en 2008, decidió darle la espalda a la entonces presidenta en un debate crucial para sumarse a la oposición. Por estas horas lo bautizan a él con el mismo nombre. En las redes sociales, empezó a ser comparado con Frank Underwood, el personaje de la serie de Netflix "House of cards”. Pero Pichetto, cuyo giro político incluye un reclamo de mayor dureza policial y menos permisividad ante los inmigrantes, en especial si son de piel cobriza y provienen de Perú o Bolivia, se siente orgulloso de que Macri le haya tendido la mano. El actual senador le aportará a la fórmula electoral de la derecha una dosis de lo que algunos analistas llaman "el peronismo racional" frente a un volcánico kirchnerismo.

"Macri me ha honrado, inmediatamente le dije que sí, no hubo dudas. Acepté inmediatamente la propuesta del presidente", dijo e invocó la figura de Jorge Luis Borges, el gran escritor argentino para quien los peronistas no eran buenos ni malos sino "incorregibles". Claro que Pichetto prefirió otra glosa. "Borges dijo que frente a las dudas, hay que actuar con coraje, y yo lo hice". El legislador aseguró compartir con el Gobierno "una visión capitalista" de la economía porque ya "no se discute más en el mundo" una alternativa a ese modelo. 

La explicación de Macri

"Cuando eligió al Frank Underwood argentino como su candidato a vicepresidente, Mauricio Macri interrumpió el modelo de construcción política que cultivaba desde 2007. Ya no apela a mujeres que suavicen su imagen sino a un hombre que la viriliza. Se aparta de la nueva política para entregarse a la política tradicional. Y se reconcilia con el círculo rojo (de empresarios) y con Wall Street. En el mundo de Trump, Duque y Bolsonaro, la pureza obamiana no paga", consideró en el portal del diario La Nación el analista político Andrés Malamud.

"En las próximas elecciones decidiremos si queremos vivir en una república o volver a un autoritarismo populista", argumentó el propio Macri al explicar su convocatoria. Y añadió: "Necesitaremos construir acuerdos con mucha generosidad y patriotismo donde todos los argentinos que compartan estos valores aporten desde su lugar". La Unión Cívica Radical (UCR), aliada de Macri, aceptó la hoja de ruta pautada por el jefe de Estado. La incomodidad mayor se sintió entre los jóvenes macristas, convencidos del recurrente diagnóstico del mandatario, según el cual los problemas de Argentina comenzaron hace 70 años con el surgimiento del peronismo.

El camino de Cristina

El mismo día en que se conoció el nombramiento de Pichetto, la ex presidenta Cristina Fernández dijo haberse despojado de toda "vanidad legítima" a la hora de aceptar ser candidata a vicepresidente en los próximos comicios como compañera de fórmula de Alberto Fernández, uno de sus ex ministros con el cual se peleó en 2008 y se ha reconciliado políticamente hace más de un año. 

Durante un acto en la provincia norteña de Santiago del Estero, la exjefa de Estado explicó que sintió la necesidad de hacer un "gesto" que permitiera al peronismo reagruparse para derrotar al Gobierno. Fernández tiene la misión de encolumnar detrás suyo a los otros dirigentes  que todavía no se han sumado a esta nueva alianza. CFK consideró que en octubre se juega el destino de Argentina y que, gane quien gane, el país "va a atravesar grandes dificultades" porque hay un endeudamiento externo "brutal".  De acuerdo con el diario Ambito Financiero, la deuda emitida desde 2016 ya supera los 187.000 millones de dólares de los cuales 57.000 millones fueron pedidos al Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar una crisis que se ha agravado.