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Atracción turística

Bolsonaro quiere convertir una reserva ecológica en el "Cancún brasileño"

Se trata de la estación de Tamoios, conformada por 29 islas e islotes y ubicada en la ciudad de Angra dos Reis, en el litoral de Río de Janeiro

El Periódico

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. 

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.  / Reuters

El ministro de la Presidencia, Onyx Lorenzoni, confirmó que el Gobierno de Jair Bolsonaro estudia la manera de convertir una reserva ecológica ubicada en el litoral de Río de Janeiro, en un polo turístico de Brasil superior al que tiene México con Cancún.

"La región de Angra se puede transformar en un destino turístico mejor que Cancún. México recibe 6 o 7 millones de turistas al año. El área de Angra es mucho más bonita que Cancún, por lo que Brasil tiene un diamante en bruto que está allí y que necesita ser pulido. ¿Cómo vamos a hacer eso? Eso lo tenemos que ver", afirmó Lorenzoni a la prensa.

Un sitio privilegiado

La idea de convertir la estación ecológica de Tamoios en destino turístico de Brasil, ha sido planteada por el ultraderechista varias veces durante este mes, una intención que es considerada por expertos juristas como inconstitucional.

La estación ecológica de Tamoios, conformada por 29 islas e islotes y ubicada en la ciudad de Angra dos Reis, en el litoral de Río de Janeiro, es un refugio ecológico para especies amenazadas en el que no hay intervención humana. Angra dos Reis, es un balneario rodeado de reservas ambientales, ubicado en la bahía más preservada de todo el litoral brasileño y cuya jurisdicción incluye la paradisíaca isla de Ilha Grande, una de las más apetecidas por los turistas.

Revocar las leyes

El artículo 225 de la Constitución, que trata de las áreas de protección, dice que cualquier alteración del decreto que establece una estación o unidad ecológica solo se permite a través de la ley, por lo que el tema tendría que ser discutido en el Congreso Nacional.

El presidente Bolsonaro dijo que pretende revocar el decreto que creó esa estación ecológica, para convertirla en el polo turístico que desea para Brasil. "Para comenzar a lograr eso dependemos de un esfuerzo, revocando el decreto que demarcó la estación ecológica de Tamoios", aseguró el mandatario. La región, a la que no se permite la entrada, es apreciada por Bolsonaro, quien en el 2012 fue multado por autoridades ambientales por pescar en esa zona ecológica.