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ELECCIONES EUROPEAS

Salvini afianza su poder en el Gobierno de Italia

La victoria de la Liga podría quedarse en nada si no juega bien sus cartas

Rossend Domènech

El primer ministro italiano, Matteo Salvini, durante una rueda de prensa en la sede de la Liga, este lunes.

El primer ministro italiano, Matteo Salvini, durante una rueda de prensa en la sede de la Liga, este lunes. / MIGUEL MEDINA (AFP)

Matteo Salvini, líder de la xenófoba Liga, ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno populista de Italia, ha obtenido al final del recuento el 34,3% de los votos en las europeas del domingo, con lo que ha visto afianzado aún más su poder en el Ejecutivo.

Se trata de una espectacular victoria que va más allá de los sondeos y espectativas declaradas, pero que puede quedarse en nada si no juega bien sus cartas en el futuro inmediato. Es decir, antes de los Presupuestos del Estado para el 2020, que deberán ser presentados dentro de cuatro o cinco meses y que todos los economistas vaticinan que serán, como dijo Winston Churchill en una ocasión diferente, "de lágrimas y sangre", Italia necesita recuperar como entre 30.000 millones y 45.000 millones de euros para afrontar el déficit y deuda acumulados y ofrecer algo a las políticas de crecimiento. Los industriales del norte, que le han votado masivamente, esperan el prometido IRPF casi plano de solo dos cuotas (15% y 25%) en lugar de las cinco actuales.

Analistas italianos de renombre, como Paolo Graldi, Ferruccio de Bortoli y un equipo de la universidad Luiss de Roma (de la Patronal) lo explican así: "Con el 34,3% Salvini no puede gobernar solo, pero si se vuelve a aliar con Forza Italia de Silvio Berlusconi (8,8%) y la extrema derecha de Hermanos de Italia (6,5%) será visto por sus electores como viejo, antiguo y todo lo contrario de innovador". Por lo que los editoriales de prensa del día después y los mismos analistas consideran que "lo mejor que puede hacer es seguir gobernando con los antisistema del Movimiento 5 Estrellas (M5S)", que han perdido 20 puntos (en el 2018 obtuvieron el 32,7%).

Presidente de facto

Fiel a este esquema, por de pronto Salvini ha dicho, tanto en la noche electoral como este lunes, que su lealtad "no ha sido nunca puesta en discusión". Sin embargo, acto seguido, ha enumerado las próximas prioridades del Gobierno populista después de las elecciones, es decir el programa de un Ejecutivo presidido por Giuseppe Conte y no por Salvini, pero que de hecho dependerá del líder de la Liga.

Luigi Di Maio, líder político del M5S, ha encajado la derrota. Los analistas de flujos electorales ilustran que, en parte, sus electores se han fugado hacia la Liga y en parte han vuelto a los progresistas del Partido Demócrata (PD), del que habían huido en el 2018.

Este último ha pasado del 18% al 22,7%, lo que según el secretario de la formación, Nicola Zingaretti, significa "un papel importante para la alternativa" y un "buen punto de partida" de su "plan para Italia". Se trata de una agenda que recupera todas aquellas cuestiones que la izquierda italiana había abandonado, en pos de la línea de la nefasta "tercera vía" (no comunismo, no neoliberismo), acuñada en su día por el británico Tony Blair.