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CONFLICTO DIPLOMÁTICO

Rusia se niega a cumplir la orden judicial de liberar a los marineros ucranianos apresados

El tribunal internacional encargado de aplicar el derecho marítimo da la razón a Kiev en su disputa con Moscú sobre la crisis marítima

Marc Marginedas

Dos barcos militares ucranianos cerca de Crimea este domingo.

Dos barcos militares ucranianos cerca de Crimea este domingo. / AP (Ukrainian Navy)

No hubo violación de las aguas territoriales rusas, y Moscú debe liberar inmediatamente a los 24 marineros ucranianos apresados en noviembre, además de a los barcos en los que viajaban. Este fue el fallo, emitido el sábado por el Tribunal Internacional del Derecho Marítimo (ITLOS, por sus siglas en inglés) acerca de la enconada disputa entre Ucrania y Rusia provocada por el paso de tres buques de la Marina ucraniana a través del estrecho de Kerch, cuya completa soberanía reclama para sí el Kremlin. Este ya ha adelantado, por boca del portavoz presidencial, Dmitri Peskov, que no tiene intención alguna de cumplir con la resolución judicial.

El veredicto del ITLOS constituye sobre todo una victoria moral para Kiev, pero dada la ausencia de medios coercitivos del organismo para imponer sus sentencias, se quedará simplemente en eso. Encargada de solucionar los litigios marítimos y aplicar los términos de la Convención del Derecho del Mar de 1982, el tribunal, con sede en Hamburgo, había considerado que cualquier acción que afectase "a la inmunidad de los barcos puede causar un gran daño a la soberanía y a la dignidad de un Estado y tiene el potencial de dañar su seguridad nacional", según su presidente, el surcoreano Jin-Hyun Paik.

Rusia dice que no es aplicable la convención

Raudo, el vocero Peskov ha contraatacado asegurando que la convención marítima no es aplicable al caso del estrecho de Kerch, una tesis repetida también por el Ministerio de Exteriores ruso. Volodimir Zelenski, el recién estrenado presidente de Ucrania, había conminado a Rusia a aceptar lo estipulado por el ITLOS como prueba de "buena voluntad" para resolver el conflicto ucraniano. "Veremos qué vía elige el Kremlin; pero nosotros esperamos impacientes a nuestros chicos en casa", ha escrito el líder ucraniano en su página de Facebook. Por su parte, el expresidente Petró Poroshenko ha interpretado el fallo como un espaldarazo a su decisión de ordenar a los buques atravesarar el estrecho y adentrarse en el mar de Azov, medida tildada de electoralista en su momento. 

Los 24 marineros apresados se hallan encarcelados en una cárcel de alta seguridad en Moscú a la espera de ser juzgados por unos delitos por los que podrían ser condenados a seis años de prisión, mientras que los tres buques -dos pequeñas patrulleras artilladas y un remolcador- están amarradas en un puerto ruso desde entonces. El propio presidente Vladímir Putin ha dado a entender que podrían acabar siendo intercambiados, siempre y cuando hayan pasado ante el juez y exista ya una sentencia firme emitida por la justicia rusa.

La crisis del estrecho de Kerch del pasado noviembre llevaba gestándose meses, concretamente desde la primavera anterior, cuando Putin inauguró el puente que une la región rusa de Krasnodar con la anexionada península de Crimea. A partir de ese momento, el Kremlin comenzó a imponer rigurosos controles a los buques de todo tipo que atravesaban la flamante infraestructura con dirección a los puertos ucranianos del mar de Azov, estableciendo un bloqueo marítimo de facto sobre las costas del país vecino.