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ELECCIONES EUROPEAS

El populismo euroescéptico aumenta su fuerza en el Este

Orbán arrasa en Hungría y el PiS se impone en Polonia con una agenda ultranacionalista y anti-inmigración

Carles Planas Bou

Viktor Orbán se dirige a sus seguidores, anoche.

Viktor Orbán se dirige a sus seguidores, anoche. / Attila KISBENEDEK AFP

El populismo ultranacionalista y euroescéptico sigue creciendo en el este del continente. Así lo han confirmado las elecciones europeas de este domingo, que suponen un nuevo espaldarazo para los partidos gobernantes en Hungría y Polonia, líderes del llamado Grupo de Visegrado y principal foco de preocupación interno para el resto de socios de la Unión Europea.

Ninguna voz es tan estridente contra Bruselas como la del incombustible primer ministro húngaro Viktor Orbán. Su enésimo pulso a la UE le ha salido bien en casa y su partido, Fidesz, vuelve a lograr una abrumadora victoria en estas elecciones europeas que le permite mejorar resultados y crecer hasta el 52,1% de los votos.

Su incendiaria campaña ultranacionalista, islamófoba y con toques antisemitas ha catapultado a un Orbán que se sirve de la caída del aún más radical Jobbik, un partido que ha flirteado con el neofascismo y que en estos comicios ha pasado del 15% obtenido en el 2014 a un 6,4%.

En una Budapest cada vez más autocrática y coercitiva, la oposición ha denunciado unas condiciones electorales "inaceptablemente desiguales e injustas" ante la campaña de un Orbán que controla el panorama mediático del país. La alianza entre socialdemócratas y verdes (MSZP) cae hasta un 6,7% de los votos mientras que el nuevo movimiento liberal y pro-europeísta Momentum consigue un 9,9% y la socio-liberal Coalición Democrática termina segunda con un 16,3%.

La Varsovia ultra 

En Polonia la victoria del Gobierno ha sido mucho más ajustada. Envuelto en una deriva reaccionaria, el partido ultranacionalista, conservador y euroescéptico Ley y Justicia (PiS) ha conseguido mejorar sus resultados y crecer hasta un 42,4% de los votos.

La alianza europeísta y centrista Coalición Europea se ha quedado con un 39,1%. A pesar de estar formada por hasta 12 partidos, suman casi los mismos votos que hace cinco años. Por su parte, el nuevo partido socialdemócrata Primavera ha captado un 6,6% de los sufragios, la alianza ultraderechista Konfederacja ha caído al 6,1% y el movimiento populista radical Kukiz’15, que ha flirteado con grupos neofascistas, se ha quedado en un 4,1% que no le permite obtener representación.