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VISITA DE CUATRO DÍAS

Trump exige mayor inversión japonesa en Estados Unidos

El presidente estadounidense reprime a Japón por su "sustancial ventaja" en el comercio bilateral

Su viaje comercial prevé contactos con el emperador Naruhito, el primer ministro, Shinzo Abe, y empresarios

Andrea López-Tomàs

El presidente de EEUU, Donald Trump, y su esposa Melania saludan al ministro de Asuntos Exteriores japonés, Taro Kono, y su esposa Kaori, a su llegada al Aeropuerto de Haneda, en la prefectura de Tokio.  

El presidente de EEUU, Donald Trump, y su esposa Melania saludan al ministro de Asuntos Exteriores japonés, Taro Kono, y su esposa Kaori, a su llegada al Aeropuerto de Haneda, en la prefectura de Tokio.   / AP / EVAN VUCCI (AP)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido mayor inversión japonesa por parte de los líderes empresariales en la economía estadounidense durante su visita al país nipón iniciada este sábado. El mandatario norteamericano ha reprendido a Japón por su "sustancial ventaja" en el comercio que los negociadores están intentando paliar en los acuerdos bilaterales entre las dos potencias.  

"Con este acuerdo, esperamos abordar el desequilibrio comercial, eliminar las barreras a las exportaciones de Estados Unidos y garantizar la imparcialidad y la reciprocidad en nuestra relación", ha dicho Trump durante una recepción en la residencia del embajador estadounidense, William Hagerty que, según la Casa Blanca, incluía ejecutivos japoneses de Toyota, Nissan, Honda, SoftBank y Rakuten. "Japón ha tenido una ventaja sustancial durante muchos, muchos años, pero está bien, quizás por eso nos gustas tanto", ha reconocido el mandatario.

El líder republicano ha llegado esta tarde a Japón para una visita de cuatro días, con el fin de mantener contactos políticos con las autoridades niponas y ser recibido en audiencia por el nuevo emperador, Naruhito. Al bajar del avión, Trump fue recibido por el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Taro Kono, con quien conversó brevemente. Esta visita se produce en pleno conflicto comercial con China en una pugna por no perder el liderazgo tecnológico mundial en favor del gigante asiático.

Prioridad comercial

Una de las bases claves de la legislatura de Trump está siendo el comercio y con vistas a mejorarlo, el presidente viaja repetidas veces a otros países para fomentar la inversión extranjera en los EEUU. Aunque no se aseguran resultados fructíferos en esta nueva visita por las altas exigencias del mandatario estadounidense y el papel de Japón en el continente asiático.

El ministro de Comercio japonés, Toshimitsu Motegi, ha afirmado tras reunirse en Tokio con su homólogo, el Representante de Comercio de los EEUU, Robert Lighthizer, que es probable que el tema del comercio se aborde durante una reunión formal el lunes entre Trump y el primer ministro nipón, Shinzo Abe, pero no se espera un acuerdo comercial parcial. 

Trump saluda a los fotógrafos a su llegada al Aeropuerto de Haneda, en Tokio. / KOJI SASAHARA  (EFE)

"Profundizamos en nuestra comprensión de las posiciones de cada uno sobre el comercio; sin embargo, no estamos en completo acuerdo", ha confesado Motegi a los periodistas después de su reunión. "Todavía hay algunas brechas. Necesitamos trabajar para reducir nuestras diferencias", ha reconocido el político nipón. Las tensiones comerciales de los Estados Unidos con China también se intensifican con Japón y la Unión Europea. 

Agenda apretada

El presidente tiene previsto encontrarse por primera vez con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, para compartir una ronda de golf. Posteriormente acudirá a la final de un torneo de sumo, donde entregará una copa al ganador. Los dos mandatarios comparten una relación cálida, que el líder japonés pretende enfatizar mientras que desde la Administración Trump se ven los aranceles a las exportaciones de automóviles japoneses como una amenaza potencial para la seguridad nacional. 

La reunión con el emperador Naruhito y los contactos políticos de alto nivel están convocados para el lunes. Trump es el primer jefe de Estado que será recibido por la emperatriz Masako, educada en Harvard, y el emperador Naruhito, que llegó al trono el 1 de mayo tras la abdicación de su padre, el ahora emperador emérito Akihito.