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Alemania acusa al movimiento de boicot a Israel de antisemita

Una mayoría del Parlamento alemán aprueba retirar la ayuda financiera a los grupos que pidan sancionar a Israel por sus violaciones de los derechos humanos en Palestina

Carles Planas Bou

Angela Merkel en la singagoga de Berlín.

Angela Merkel en la singagoga de Berlín.

A falta de tan solo un día para que Israel acoja una gala de Eurovisión especialmente políticaAlemania ha dado un espaldarazo al Estado judío con una moción en la que acusa al movimiento internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) crítico con Jerusalén de actuar con métodos “antisemitas”.

Con este gesto no vinculante, el Bundestag se convierte en el primer Parlamento de Europa que señala a este grupo de activistas del que, dice, recuerda “a los tiempos más oscuros de nuestra historia”. Fundada en 2005, esta campaña global organizada por el Comité Nacional Palestino pide incrementar la presión política y económica sobre Israel para que ponga final a décadas de violenta ocupación militar de tierras palestinas y de los Altos del Golán sirios, que viola el derecho internacional.

Símil con el 'apartheid' de Sudáfrica

La decisión, aplaudida rápidamente desde Jerusalén, supone la retirada de todo apoyo o ayuda económica a proyectos en los que BDS esté involucrado, algo que puede afectar a oenegés que trabajan en la zona. El movimiento también exige el respeto a unos ciudadanos árabes israelís que, tras la designación del país com Estado judío, quedaron excluidos y discriminados, una situación que comparan con el ‘apartheid’ sudafricano.

Un grupo de hasta 60 académicos israelís han firmado una carta abierta en la que alertan del peligro que supone “etiquetar de antisemitas a los que apoyan los derechos humanos de los palestinos”. La carta critica duramente la decisión de Berlín y señala que la criminalización del BDS responde a una estrategia del Ejecutivo de Binyamin Netanyahu de silenciar la solidaridad internacional con Palestina.

Mayoría en Berlín

La moción ha sido aprobada este viernes con los votos de los conservadores de la cancillera Angela Merkel (CDU), los socialdemócratas (SPD), los liberales (FDP) y parte de Los Verdes. Algunos diputados se han quejado de que la moción no diferencia lo suficiente el supuesto antisemitismo con la crítica legítima al Gobierno israelí.

Únicamente la formación izquierdista Die Linke se ha opuesto a la criminalización del BDS y aunque ha asegurado estar en contra del movimiento ha pedido respeto a la libertad de opinión y al Gobierno alemán trabajar por una solución pacífica al eterno conflicto que incluya la creación de un Estado palestino.

Por su parte, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), acusada de coquetear con grupúsculos supremacistas y neonazis, se ha abstenido y ha presentado otra moción a parte en la que pedía la prohibición total de los activistas. Según el último informe anual del Gobierno, hasta un 90% de los 1.800 casos de violencia antisemita producidos en el país en el 2018 fueron perpetrados por gente de extrema derecha.