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tensión en el golfo

Arabia Saudí denuncia ataques con drones a sus instalaciones petroleras

Riad afirma que se han producido explosiones en dos estaciones de bombeo de crudo

El Periódico

Una instalación petrolera de los Emiratos Árabes Unidos.

Una instalación petrolera de los Emiratos Árabes Unidos. / AP / JOAN GAMBRELL

Las autoridades de Arabia Saudí han denunciado hoy que drones cargados con explosivos han atacado dos estaciones de bombeo de petróleo, horas después de que dos de sus barcos petroleros sufrieran una serie de presuntos sabotajes el domingo en aguas de los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Estos incidentes suceden en plena crisis entre Estados Unidos -gran aliado de Riad- e Irán por el programa nuclear y han hecho crecer la tensión bélica en esta estratégica región del mundo. 

El ministro de Energía saudí, Jalid al Falih, ha calificado el ataque con drones de "cobarde acto terrorista" y ha dicho que las explosiones, que han provocado un gran fuego, no habían interrumpido la producción ni la exportación de crudo. Al Falih ha añadido que el gigante estatal Aramco, la gran empresa de hidrocarburos saudí, se ha visto obligada a detener el bombeo en el oleoducto afectado, el Este-Oeste,  mientras se evalúan los daños y se reparan las estaciones, según un comunicado emitido por la agencia estatal de noticias SPA. Es la primera vez que instalaciones petroleras saudís sufren ataques a través de drones.

Según el ministro, el ataque se ha producido a primera hora de la mañana en dos estaciones en Dawadmi y Afif, en la región de Riad, según indicó la agencia oficial saudí SPA. Los responsables saudís han advertido de que el ataque atenta contra la seguridad en el suministro energético mundial, y han señalado como responsables a las milicias yemenís hutís, a las que apoya Irán. "Estos ataques prueban una vez más que para nosotros es importante hacer frente a los grupos terroristas, incluido los hutís del Yemen a los que apoya Irán", ha dicho Al Falih.

La televisión Masirah, de los hutís, ha informado esta mañana, citando a una fuente militar, que los rebeldes habían lanzado ataques con drones contra "instalaciones vitales saudís". Arabia Saudí lidera una coalición de países del Golgo y Egipto que combate a los hutís desde hace cuatro años, una guerra que ha desencadenado la mayor crisis humanitaria de este siglo, según ha denunciado en numerosas ocasiones Naciones Unidas.

Boquete en el casco

Si en el caso de los drones se ha señalado a los hutís yemenís, comunidad de la rama chií del islam enemiga de la suní que controla los saudís, en el de los ataques a los petroleros del domingo tanto Riad como Abu Dhabi mantienen hasta ahora silencio. En total fueron atacados el mismo día y en la misma zona, frente al emirato de Fujairah, cuatro buques. Los dos petroleros saudís sufrieron "daños importantes", según las autoridades de Riad, pero no hubo víctimas ni marea negra. El 'Andrea Victory', por su lado, de propiedad noruega, fue alcanzado por un "objeto indeterminado" que al estallar abrió un pequeño boquete en el casco. La cuarta nave es de los EAU.

Las autoridades emiratís han informado que abrirán una investigación, aunque desde un principio señalaron implícitamente como responsable a Irán. Teherán se ha defendido negando toda implicación y, además de pedir que se investigue, ha calificado los incidentes de "inquietantes y de horribles". El Ministerio de Exteriores iraní, Abás Mussavi, ha advertido contra el "aventurismo de (fuerzas) extranjeras" para perturbar la navegación marítima.  

Zona estratégica

La zona donde se han registrado los incidentes es de gran importancia estratégica. Está situada a muy poca distancia del estrecho de Ormuz, por donde pasas el 35% de crudo que es transportado via marítima en el mundo. En varias ocasiones el régimen de Teherán ha amenazado con cerrar este paso, que depende de Irán, si es víctima de una agresión militar.

En todo caso, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a amenazar a Irán: "Si ellos hacen cualquier cosa, sufrirán enormemente". Un aviso que se suma al refuerzo militar que ha hecho estos últimos días el Pentágono en la región, con un portaviones, varios navíos y aviones de combate, así como bombarderos B-52 y misiles Pariot. Los tambores de guerra vuelven a sonar en el Golfo Pérsico.