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Atentados terroristas

Aumentan la seguridad en sinagogas de Nueva York tras el tiroteo en California

Las autoridades neoyorkinas ordenaron a la policía local aumentar la vigilancia en estos recintos y en las casas de oración de todo el estado

El Periódico

Un coche de la Policía de Nueva York.

Un coche de la Policía de Nueva York.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ordenó a la policía que incremente la vigilancia en sinagogas y casas de oración, tras el tiroteo ocurrido el sábado pasado en una sinagoga en California que dejó un muerto y tres heridos. “Nueva York llora por las familias de las víctimas y los heridos en el horrendo tiroteo”, dijo Cuomo en un comunicado.

“Como precaución, he ordenado a la policía estatal que aumente la seguridad en las sinagogas y casas de oración a través del estado”, indicó el gobernador. El tiroteo ocurrió en una sinagoga de la localidad estadounidense de Poway, a 30 kilómetros al norte de San Diego, en el último día de la Pascua judía.

Seis meses después

Cuomo recordó que el tiroteo ha ocurrido seis meses después del primer aniversario de otro tiroteo en una sinagoga en la ciudad de Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos) que dejó once muertos. “Seis meses después del más letal ataque antisemita en la historia de nuestra nación, en el último día del ‘Passover’ estamos confrontando otro devastador ataque en una sinagoga, un lugar sagrado de culto”, lamentó.

“Debemos unirnos durante estos tiempos preocupantes para erradicar el odio en todas sus formas y demostrar a la nación que nunca seremos divididos por estos despreciables actos de violencia”, indicó y afirmó que Nueva York está “hombro con hombro” con la comunidad judía y la gente de todas las creencias.

Manifiesto antisemita

El presunto autor del tiroteo fue identificado como John Earnest, un joven blanco de 19 años, quien dejó escrito un manifiesto antisemita en las redes sociales en el que reconoce se inspiró en la matanza perpetrada el 15 de marzo en Nueva Zelanda, ocurrida el pasado mes.

Un total de 50 personas resultaron muertas y otras tantas heridas cuando un supremacista blanco disparó contra las personas que estaban en dos mezquitas. El autor de esta masacre, identificado como Brenton Tarrant, de 28 años, había publicado un manifiesto en las redes sociales con calificativos peyorativos contra los musulmanes.